Cinco euros por amor al arte
Satisfacción en el Cabildo y mezcla de comprensión y sorpresa entre el público fue el balance de la primera jornada de pago para visitas turísticas en la Catedral de León.

«Yo llevaba veinte años diciendo que tenían que hacer esto». «Parece normal, dado que en cualquier otra ciudad de España y de Europa hay que pagar para entrar en monumentos que a veces valen mucho menos que éste». «Está bien que se cobre entrada, lo de antes no era normal, así se colabora en el mantenimiento de la Catedral; eso sí, cinco euros me parece caro».
Éstas son sólo algunas de las más significativas impresiones recogidas ayer, a pie de templo, con motivo del primer día de pago para las visitas turísticas a la Catedral leonesa, que hasta ahora era de visita libre, una ‘rareza’ que ya no se volverá repetir a causa sobre todo de la crisis y de la mengua en los presupuestos autonómicos para la restauración del principal monumento de la ciudad.
El administrador de la Catedral, Mario González, se mostraba ayer muy satisfecho ante la respuesta del público, que sobre el mediodía alcanzaba la veintena de personas y que al final del día llegó a 58 (45 con entrada normal, 13 reducida, sin contar las personas que entraron con el bono o tarjeta). Además, alabó la calidad de las audioguías que se entregan en la entrada («la gente está muy contenta con ellas», dijo) y recordó el lógico estupor de algunas personas que no se habían enterado del cambio de sistema.
Un «escenario difícil». También confió González en que a lo largo de este año 2012 puedan mantenerse los niveles anteriores de afluencia turística. «En cualquier caso, todo lo que pueda decir está matizado por el escenario de la crisis —argumentó—. Los datos que manejamos, que son del 2010, hablaban de un cierto repunte del turismo de interior en detrimento del exterior, así que esperemos que se mantenga esa tendencia». Según tales datos, extraídos de un estudio del Observatorio Turístico de la Universidad de León, en aquel año visitaron la ciudad unas 400.000 personas, «de las cuales el 43,8% lo hicieron con el objetivo expreso de visitar la Catedral», comentó, a modo de ejemplo, el administrador del primer templo leonés.
Mario González fue claro a la hora de calificar la situación económica en la que se encuentra el Cabildo: según el ‘fabriquero’, éste se encuentra «ahogado» a la hora de realizar sus contribuciones para la restauración del templo: «Si antes teníamos que poner el 20%, ahora tiene que ser el 50%», aseguró González. La aportación pública ha descendido «una barbaridad» y por ello el templo ha de buscar «nuevos medios y proyectos» para asegurar unas obras que son clave para la supervivencia de un edificio tan complejo y frágil como la Catedral.
Aunque no quiso adelantar Mario González de forma explícita las previsiones que la institución tienen en cuanto a recaudación se refiere, el administrador del templo estimó que unas buenas cifras serían las que rondasen los 700.000 o los 800.000 euros al año.
Ayer, todos los visitantes que compraron su entrada para acceder a la Pulchra Leonina eran de fuera de la ciudad.