Kiefer Sutherland: «El destino se podrá predecir y cambiar»
El actor protagoniza la serie ‘Touch’, que se estrena el día 22.

Sutherland, antes de la presentación en Madrid de la serie de la cadena Fox ‘Touch’.
Kiefer Sutherland, protagonista de Touch , serie que Fox International estrenará el 22 de marzo en todo el mundo, dijo ayer a que «en la vida real podría ser posible» el que los seres humanos estuviesen interconectados por el destino, y que éste se pudiera predecir y cambiar.
«Todos estamos interconectados. Nuestras vidas están unidas de una manera invisible a las de otras personas cuyo destino está conectado con el nuestro», es la frase madre de la nueva serie del conocido actor estadounidense. Esta máxima se inspira en La cuerda roja del destino , una leyenda china que cuenta que los seres humanos estamos interconectados a través de un invisible cordón rojo. Sutherland ha comentado que en base a esta poética visión del destino «ahora, hay miles de millones de cuerdas rojas en el mundo» y la gente de su entorno así como los periodistas con los que se ha reunido, en una entrevista conjunta celebrada ayer en Madrid, «pueden ser que estén conectados».
En Touch , el británico encarna a Martin Bohm, un padre de familia que está volcado en su hijo, Jake Bohm (David Mazouz), un niño autista de 11 años que no habla desde la muerte de su madre en los atentados del 11-S. A través de los números, el niño trata de comunicarse con los adultos, y especialmente con su padre, que en general no le entienden y les sorprende con su talento para realizar cálculos mentalmente para predecir sucesos. «David Mazouz (Jake Bohm) es el encargado de romper esa cuerda roja del destino. Él consigue cambiar el destino a través de sus predicciones del futuro con números», recalcó el hijo del actor Donald Sutherland. Con una especial inclinación por una cifra: el 318, «el niño lucha por comunicarse con su padre intentando que no ocurran desastres», comentó el ganador de un Emmy y un Globo de Oro como Mejor Actor por 24 . Mientras tanto, el padre se tiene que enfrentar a las autoridades que tratan de quitarle la custodia de su hijo.