La biblioteca de Unamuno escondía rarezas y libros únicos en España

La biblioteca ha sido objeto de una intensa catalogación.
La conclusión del trabajo de catalogación de la biblioteca donada por el pensador y rector que fue de la Universidad de Salamanca Miguel de Unamuno a la institución académica ha descubierto valiosos libros que figuraban en este fondo, algunos de ellos publicados antes de 1830. La tarea, realizada por el especialista Óscar Lilao, ha abarcado la descripción de una serie de libros que estaban pendientes de catalogación, algunos de gran antigüedad y escritos en lenguas clásicas o en euskera, entre otras, según explicaron ayer fuentes de la USAL.
Algunos de los libros de Unamuno presentan huellas inequívocas de haber pertenecido a su biblioteca personal y de haber sido consultados y leídos, siendo frecuente encontrar en las portadas su firma. De este modo, en el ámbito de los clásicos del pensamiento occidental, se ha hallado el tratado para la filosofía de las ciencias de Francis Bacon, Novum organum scientiarum , edición de 1779 de la que sólo se conocen otros tres ejemplares en bibliotecas universitarias españolas. También hay cuatro volúmenes de los ocho que formaban la edición de las obras completas de Juan Luis Vives.
Entre el fondo antiguo custodiado en la Casa Museo Unamuno sobresalen por número las ediciones de clásicos de la literatura griega y romana, que cuenta con ediciones españolas de finales del siglo XVIII de Salustio, Terencio o Curcio Rufo. No obstante, quizá lo más llamativo sean los ejemplares en ediciones de bolsillo de una colección de clásicos que se publicaron en París en las prensas de Joseph Gérard Barbou en la segunda mitad del mismo siglo, conservados en elegante encuadernación con textos de Horacio, Tito Livio, Lucano, Lucrecia y Nepote. Pero también existen libros que pertenecieron a la familia del intelectual.