Son 45 y gritan que esto no rima
Marcos Ana encabeza la lista de indignados de un proyecto poético en el que escriben también leoneses como Vicente Álvarez, Xen Rabanal, Felipe Zapico o Emilio Gancedo.

El veterano poeta Marcos Ana, en una imagen de archivo.
«¿Qué tiranos, qué cerrojos/ qué murallones, qué puertas/ no vencieran vuestras voces/ en un alud de protesta?». Los versos que el poeta Marcos Ana escribió mientras estaba preso en la cárcel de Burgos están entre los poemas que componen Esto no rima , el poemario que medio centenar de autores han escrito para verbalizar de manera literaria el espíritu surgido a las brasas del 15-M. Carta urgente a la juventud del mundo se une de esta manera a los versos e ilustraciones de 45 creadores, entre ellos muchos leoneses, como Xen Rabanal, Felipe Zapico, Vicente Muñoz, Ainda, Toño Morala, Manuel Ferrero, Alberto Flecha, Fran Allegre, Carlos Huerta o Emilio Gancedo. El libro, que presentan hoy en Madrid, es una antología de poesía social cuyos derechos de autoría, así como del antólogo y un porcentaje de la editorial, se destinan a beneficio del Comedor Social París 365 de Pamplona. La nómina de los participantes es larga, pero destacan el citado Marcos Ana, Jorge Riechman, Jesús Bonilla o Sergio C. Fanjul.
Este poemario, publicado por la editorial andaluza Origami, nace entre los meses de mayo y junio del 2011 de la mano del poeta leonés Abel Aparicio. «El objetivo de la obra es denunciar mediante la poesía la situación actual en la que nos encontramos, donde los dirigentes políticos en los que depositamos nuestra confianza a través del voto en las urnas son incapaces de solventar esta situación», manifiesta Aparicio, que añade que el nivel de malestar aumenta cuando surge la imagen de que el número de casos de corrupción aumenta cada día. «Mientras, los políticos implicados en ellos andan libres por las calles y siguen ocupando sus puestos, el dinero es malgastado en dudosas construcciones, el número de parados aumenta mes a mes, el modelo de sanidad y educación pública está siendo ultrajado, la justicia, pilar fundamental de una democracia no es igual para todos», denuncia. Para Abel Aparicio, la situación actual es el resultado de un modelo de transición política que el califica como poco modélica. «En la erróneamente llamada modélica transición, los culpables de la dictadura no fueron juzgados sino premiados con cargos, tanto públicos como privados, siendo el segundo país del mundo con más desaparecidos, sólo por detrás de Camboya», manifiesta indignado.
Isaac Rosa es el autor del prólogo, en el que destaca que el 15-M es visto aún hoy como una amenaza porque no sólo acampa en las plazas, «también extiende sus lonas sobre las palabras». «La indignación llenó las calles de personas que se reapropiaron del espacio público frente a los que lo habían privatizado y deteriorado». Ese hecho, según Rosa, tiene su correlato «en la apropiación de la palabra, de la voz, que también había sido deteriorada y privatizada.
La librería Traficantes de sueños (Embajadores 35, Madrid) será el escenario hoy (18.00 horas) de esta presentación.