Diario de León

«No es mal momento para la creación»

Luis Gutiérrez del Arroyo presenta mañana en León ‘Música de una corte aniquilada’.

El poeta, físico y músico Luis Gutiérrez del Arroyo, que acaba de publicar su antología poética, ‘Música de una corte aniquilada.

El poeta, físico y músico Luis Gutiérrez del Arroyo, que acaba de publicar su antología poética, ‘Música de una corte aniquilada.

Verónica Viñas
León

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Luis Gutiérrez del Arroyo (Madrid 1946), ingeniero Industrial, profesor de Física, intérprete de viola de gamba en la Agrupación de Música y Danza Orfeo, especializada en música del Renacimiento, presenta mañana en León su antología poética. Un libro titulado Música de una corte aniquilada (Editorial Dairea), que ha ilustrado el escultor y artista leonés Amancio González. Gutiérrez del Arroyo, amigo y ‘heredero’ de Gamoneda y admirador de Andrés Trapiello, es autor también de Concierto de violas, Tratado de glosas, Gallo de madera, Zavial, Fluidos y Lagos.

—¿De dónde sale ese título tan solemne para su antología ‘Música de una corte aniquilada’?

—Es un verso de un poema mío que dice: «Somos música de una corte aniquilada....». Son poemas que hablan de música extinguida y la imaginé en esa corte ya aniquilada.

—¿Cómo consiguió que el escultor leonés Amancio González ilustrara el libro?

—Lo eligió Miguel Sánchez, el editor. Le encargó los dibujos. Yo conocí a Amancio en la presentación del libro que hicimos en la Residencia de Estudiantes en Madrid.

—¿Tiene alguna vinculación con León?

—No. Conozco mucho a Antonio Gamoneda, porque pertenece a la Fundación Sierra Pambley y yo soy de la Institución Libre de Enseñanza. Gamoneda presentó mi primer libro de poemas en Madrid. Le envío siempre mis libros.

—¿Cómo define su poesía?

—Es difícil de decir. Creo que es meditativa, muy de pensamiento, un poco triste y desanimada. Hablo del paso del tiempo, la pérdida de la existencia y del amor... de la desesperanza. Pero no es enrevesada.

—Parece que es bastante ‘Gamonediana’...

—A Gamoneda lo he leído entero. Empecé a escribir antes de conocerle. Él es más abstracto, pero tengo cierta herencia de Gamoneda.

—¿Qué tiene que ver la Física con la poesía y con la viola de gamba?

—Es complicado. Soy ingeniero pero casi siempre he enseñado Física. Son cosas muy distintas, pero sólo se vive una vez. Siempre me ha gustado hacer muchas cosas. Empecé tocando el violonchelo y luego la viola de gamba. Poesía he escrito siempre.

—¿Corren malos tiempos para la poesía?

—Sí, malísimos. Las tiradas son muy pequeñas, aunque las editoriales se arriesgan mucho. Hay buenísimos poetas. Yo admiro a Brines y Caballero Bonald. No es mal momento para la creación, pero sí para la difusión.

—¿Amancio González ha captado la esencia de su poesía?

—Miguel le llevó los poemas y él iba creando. Son una docena de dibujos que él colocó en el libro donde quiso. A mí me han gustado mucho. La gente dice -y me encanta- que los dibujos son inquietantes y misteriosos.

—¿Por qué una antología?

—Hacía sólo unos meses que había entregado mi último poemario, Lagos, y me llamó Miguel Sánchez para iniciar una colección de poesía con un libro mío. Le ofrecí hacer una antología con mis poemas musicales.

—¿No habría sido más acertado un audiolibro?

—Sí, podría haberlo enriquecido. En la presentación hicimos un concierto.

—¿En León también lo presentará con la Agrupación de Música y Danza Orfeo?

—No. Llevaremos imágenes de nuestra presentación en Madrid, con el concierto que duró hora y media.

—¿Este grupo se dedica a recuperar música perdida?

—Sólo del Renacimiento. No nos metemos en la Edad Media ni en el Barroco. Es música que ya está editada y es conocida. La Rescatamos y la tocamos. La agrupación ha recuperado, de códices antiguos, la danza de esa época. Además de bailarla, vestimos trajes del Renacimiento. Hay una persona, Carmina Gobernado, especializada en trajes de la época.

—Aparte de Gamoneda, ¿qué otros escritores leoneses le interesan?

—Julio Llamazares, Luis Mateo Díez y Andrés Trapiello, del que he leído sus diarios, sus novelas y su poesía. Es al que sigo más de cerca.

—¿A los alumnos de Secundaria a los que da clase les interesa la poesía?

—No. A ellos les admira que todavía se haga poesía. Algunos leen mis libros, algunos tienen sensibilidad, pero es raro y ven la poesía muy lejana.

—Con la que está cayendo, ¿quién lee poesía?

—Los poetas, los profesores, las personas cultas. La gente de la calle sobre todo lee novela y es más raro que compren poesía. Las tiradas son muy cortas. Mientras de una novela la tirada inicial puede ser de 100.000 ejemplares; de poesía, se reduce a los mil.

Lugar: Gran Café. Calle Cervantes, 9.

Día y hora: mañana, a las 20.00.

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