La iglesia compostelana reconoce que el desfalco comenzó en 2005
La autoridades eclesiásticas explican que sabían del robo pero no lo denunciaron.

Daniel Lorenzo, cabildo de la catedral de Santiago.
La primera vez que faltó dinero en la Catedral de Santiago de Compostela fue en el 2005, pero nadie lo denunció. Hace siete años que las autoridades religiosas del templo notaron el primer descuadre en las cuentas de la catedral, pero en respuesta sólo colocaron una nueva cámara de vídeo para controlar la caja. Ésta apareció rota tiempo después, sustituyéndose entonces por otra más segura, de forma que el robo no llegó nunca al conocimiento de la policía.
El suceso, desvelado ayer, ya ha pasado a formar parte del sumario de la investigación que se instruye por el robo del Códice Calixtino. Los responsables de la basílica han ofrecido en Santiago una rueda de prensa para rendir sus explicaciones tras unos días convulsos de detenciones y devoluciones. El cabildo del templo, Daniel Lorenzo, y el contable, Pedro Ceán, han explicado que el primer paso tras detectar el robo de 2005 consistió en revisar la documentación contable para asegurarse de que el desfase no provenía de un error y que reforzaron la seguridad cambiando las llaves de la caja fuerte. El supuesto responsable del desfalco podría ser el mismo hombre que está tras el robo del Códice Calixtino, Manuel Fernández Castiñeiras, actualmente en prisión provisional.
Tanto Ceán como Lorenzo, contable y canónigo de la catedral compostelana, manifestaron que el sistema de la gestión del dinero es «mejorable», aunque consideran que sus métodos de control no distan mucho de otras entidades que manejan sumas similares.