Dos leoneses en pleno rodaje
Héctor Fernández filma ‘Todo está bien’ y Alberto Taibo graba ‘Padre Bernardo de Paul Garnier’.

El director Héctor Fernández Cachón
Héctor Fernández Cachón y Alberto Taibo son dos jóvenes promesas del cine leonés. El primero estrenará próximamente su primer corto ‘serio’, Todo está bien , mientras que Taibo está en pleno rodaje de su producción Ensayo fílmico sobre Padre Bernardo de Paul Garnier . El director, que prefiere calificar su obra como «proyecto audiovisual» o «comentario fílmico», asume no obstante que, en realidad, aún no se ha fijado la duración del corto.
Alberto Taibo es docente, profesión que enlaza con lo audiovisual, innovando la oferta educativa con pequeños proyectos como documentales. «Este el medio donde me encuentro cómodo» asegura.
Para el estudiante de cine berciano Héctor Fernández el cine es absolutamente vocacional. «Es más, si no sientes esta vocación, puedes retirarte, porque es muy bonita la imagen romántica del cine para el espectador, pero la realidad es muy distinta, es duro, con lo que tienes que tener vocación», dice Fernández Cachón.
Malos tiempos
Aunque las producciones de ambos cineastas no tengan demasiado en común, los dos creen que el cine debe de tomar caminos alternativos. Alberto Taibo se muestra muy crítico con el cine, tanto en sus medios de producción como en los de exhibición. Asegura que «los tiempos han hecho que el cine sea medianamente accesible y esto tiene que cambiar, sobre todo por los desembolsos económicos exagerados que en muchos casos se materializan de forma dudosa en el producto final», afirma Taibo.
Héctor Fernández decidió fundar Manderley Films cuando se dio cuenta de lo negro que se avecinaba el futuro de la exhibición y de la producción. En la empresa, le acompañan Luis Lozano y Antonio Carrasco, otros dos estudiantes de cine, así como el fotógrafo Pelayo Álvarez.
De momento carecen de financiación, con lo que cada trimestre ingresan en una cuenta el dinero que cada uno sea capaz de aportar. «Nuestra idea es crecer cada mes un poco más y hacer de la productora un imán para otras empresas, quizás privadas, que se quieran asociar a medio- largo plazo», subrayan.
Tanto Taibo como Fernández aseguran que hoy en día el medio de promoción mas accesibles son los festivales de cine. «Es la mejor manera de dar a conocer nuestro trabajo en la industria», explican.
Alberto Taibo ha recibido la influencia del cineasta leonés Luis Dominguez, aunque también se refiere a herencias del cine clásico, como Ford o Federico Fellini. Y es que el italiano tuvo en sus inicios una fase neorrealista, un periodo del cine italiano en el que se intentaba mostrar una Italia dura y rural y cuyas tramas giraban siempre en torno a los problemas que sufrían las víctimas de la pobreza.
La producción de Garnier en la que Taibo se basa tiene estos tintes en cuanto a los bajos costes, los actores rurales, el lugar, y la muestra de una España hundida en su propio tiempo. Alberto Taibo pretende recuperar la vida de un personaje desconocido, el Padre Bernardo, relatando la vida de este monje redentorista en el berciano Valle del Silencio y su andadura hasta su asesinato en 1938 por unos maquis anarquistas.
«Lo que finalmente verá el espectador será el juego entre todo el material fílmico generado y cuyo objetivo es establecer la relación entre pasado y presente». Se trata de un ensayo con secuencias cedidas del telefilme Padre Bernardo de Paul Garnier, el making off del mismo, recreaciones y entrevistas. El ensayo mezcla el documental con las fuentes históricas y los saltos en el tiempo, rompiendo así con el modo de representación de trayectoria lineal .
‘Todo está bien’
El debut de la joven productora se realizará con el estreno del corto Todo está bien de Héctor Fernández Cachón. El año pasado, este joven cineasta comenzó a escribir un guión sencillo, aunque de una gran carga sentimental.
La película ahonda en la pérdida de la memoria y, por lo tanto, en la ausencia de todo aquello que nos hace humanos, que nos liga a los demás. De manera paralela, el cineasta añade un drama familiar y la lucha diaria que supone el «paso y el peso de los años».
Agustín y Rosa son los protagonistas del corto, un matrimonio que roza los 70 años y que lucha contra una enfermedad que, poco a poco, va consumiendo los recuerdos de su vida en común. Agustín convierte el resto de su vida en conseguir que su mujer vuleva a rememorar los momentos que pasó con Carlos, su hijo.
Héctor Fernández escribió un guión basado en lo que conoce, en los abuelos y en los sentimientos que, más o menos, entendemos y entenderemos. Porque el paso de los años y lo que pesa una vida a las espaldas es un sentimiento inevitable.