Diario de León

El tenor Ignacio Encinas crea en León un concurso con su nombre

Un jurado internacional elegirá en el Auditorio el aspirante a la ‘Mejor voz’.

Ignacio Encinas, con su traje, por Sahagún en julio.

Ignacio Encinas, con su traje, por Sahagún en julio.

Publicado por
susana vergara pedreira | león
León

Creado:

Actualizado:

Descuelga el teléfono al otro lado de la frontera. Viaja camino de Sahagún, su tierra, donde hoy dará un concierto (La Peregrina, 23.00). Un concierto-bis en realidad. El rotundo éxito del de julio le trae de vuelta a casa, cancelando otras citas. Así que ha metido de nuevo sus bártulos en el coche — «es mi casa-móvil», ríe— para interpretar un repertorio de ópera, zarzuela y napolitanas ante unos espectadores que son, además, vecinos.

De Perpignan a Hendaya y de ahí a toda prisa a Magaz, donde ayer hizo noche. Tiene reservado ya alojamiento en Sahagún —«en el Hotel Puerta», aclara— porque la casa familiar de Grajal, que aún conserva, está cerrada. «Un lío abrirla, y luego la ducha, la plancha... ya sabes», dice con naturalidad doméstica esta figura del canto.

Tiene muchos planes de futuro. El inmediato, después de dar el concierto en la basílica de la Peregrina ir a tomar «un vasín» a Casa Luis, el mítico restaurante de la Plaza Mayor de Sahagún. El de mayor trascendencia: el I Concurso de Canto ‘Ignacio Encinas’.

Será en León. Lo tiene todo previsto. Y, casi, hasta la financiación. Sólo falta la fecha. Un jurado internacional formado por artistas de renombre se reunirán en la ciudad para decidir el ganador, la ‘Mejor voz’. La semifinal y la final será, quiere, en el Auditorio. Da por segura la colaboración del ayuntamiento. Y también que se logrará una proyección internacional de León en el mundo del bel canto.

«Será una cita de renombre mundial como la ajedrecista», dice con convencimiento. Se refiere al Magistral de Ajedrez Ciudad de León. Lo tiene claro. Y avanza que al concurso que llevará su nombre acudirán cantantes desde Japón, China, Rusia, Alemania, Francia y otros lugares del mundo en busca de un trampolín de lanzamiento que él ha decidido que sea su tierra.

«Estoy completamente volcado con León», dice. Y a tantos kilómetros de distancia, con cortes de cobertura del teléfono móvil incluidos, se le nota el orgullo que siente.

«Lo que me pidan», continúa. Y debe de ser verdad, pues para estar hoy en Sahagún ha cancelado algunas de sus citas.

Ese «lo que me pidan» incluye un máster class en la Fundación Eutherpe. En León, por su puesto. Ya tiene fecha: del 14 al 17 de octubre. «Con doña Margarita, claro», dice reverencioso. Doña Margarita es Margarita Moráis, la presidenta de la fundación para el desarrollo de la cultura musical.

Esa es la gran preocupación de Ignacio Encinas. «La cultura lo es todo. Sin ella no hay nada», asegura. Lo hace como un aviso a navegantes. A quienes llevan el rumbo de la nave. «Las cosas vienen así», dice entre el lamento y la percepción nítida de la realidad. «Los políticos imponen sus razones», dice, ahora sí, en tono de queja. Se refiere al aumento del IVA en los espectáculos culturales, pero también de la actitud política en general.

«En España debería imponerse la moderación y el consenso», receta. «Que hable el pueblo», incita. «Es que yo soy de los que creen que la gente, la masa, siempre tiene razón», explica por si no había quedado claro.

«Se podrá prescindir de otras cosas pero no de la cultura», vuelve a la carga.

«Todo es cultura, todo. La abogacía, la ingeniería, la medicina, el comercio... todo. Internet, las redes sociales, todo. ¡Hasta la política! Que no se olviden. Y de la recesión se sale invirtiendo en cultura, en educación. Sólo así podremos crear puestos de trabajo, progresar, crecer», advierte.

«Todo es cultura, todo. Y sin ella, no hay nada», concluye. Bueno no, aún le queda entonar con un buen vozarrón: «Viva León y viva León». Doble. Como un bis.

tracking