Bo indaga en la falta de personalidad en ‘El último Elvis’
El cineasta Armando Bo, que llegó al mundo del cine con apenas 17 años y a los treinta firmó el guion de Biutiful con Alejandro González Iñárritu, acaba de presentar en el Festival de Cine de San Sebastián su ópera prima, El último Elvis donde indaga en los problemas de la falta de personalidad.
La personalidad, o la falta de ella, está en el trasfondo de esta tragicomedia con la que el argentino, director de publicidad y guionista, y nieto de un histórico director, actor y productor de quien heredó el nombre además de la afición, se ha presentado a competición en la sección Horizontes Latinos. «Para mí era importante hablar de esto, saber por qué alguien querría ser otra persona o tener ganas de hacerse famoso», indica el director. Carlos Gutiérrez es un trabajador de una fábrica que toda su vida ha creído ser Elvis Presley; además, Dios le dio el «don» de su voz, que le permite ganarse un poco mejor la vida haciendo imitaciones del artista, pero está a punto de cumplir la edad que Elvis tenía cuando murió y no sabe qué hacer con su futuro.