Promonumenta ‘sella’ hoy sus dos décadas al servicio del patrimonio
Presenta en el Palacio del Conde Luna una estampa y un matasellos conmemorativos.
El salón de actos del Colegio La Milagrosa fue el escenario elegido para el ‘bautizo’. En 1992 era presentada oficialmente la Asociación de Amigos del Patrimonio Cultural de León-Promonumenta por su promotor, Víctor Manuel Ferrero León. Un sencillo acto que dio paso a dos intensas décadas en defensa activa del patrimonio leonés en su más amplio sentido.
Durante todo este 2012 se han llevado a cabo diferentes actividades en recuerdo de tan señalado cumpleaños, y hoy tendrá lugar, en el Palacio del Conde Luna y a las 11.30 horas, uno de los más singulares, la presentación del sello y el matasellos conmemorativos de la efeméride, a la que acudirán, según informan desde el colectivo, miembros de la directiva de Correos en León, de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento capitalino y de la asociación.
El objetivo inicial de esta inquieta agrupación leonesa era, tal y como se recuerda desde la misma, «atender el patrimonio más abandonado de la provincia», cuidando directamente de él a través de visitas y limpiezas in situ —labores basadas en el tradicional trabajo comunal leonés, esto es, la hacendera o facendera— «y otras acciones que se juzguen convenientes como medio de concienciar a los ciudadanos y, por medio de estos, a las autoridades».
Los estatutos fueron aprobados en enero de 1993 y el 24 de abril de ese año la asociación llevaba a cabo la que sería la primera de muchas jornadas de limpieza; en concreto fue en el monasterio de Santa María de Sandoval —uno de los más atendidos por el colectivo en toda su historia—, dando así comienzo a una larga andadura de desvelos en pro de la correcta conservación y puesta en valor de los monumentos de la provincia de León. De hecho, tan importante es para ellos el trabajo físico y sobre el terreno, que el primer nombre pensado para la asociación fue el de Hacendera, pero ya que existía otra en León registrada con ese nombre.
El actual presidente de Promonumenta, Marcelino Fernández, recuerda que a lo largo de estos veinte años «ha habido de todo», pero resalta las cosas «que se consiguieron», como la cruz procesional de plata sobre cuya subasta en Madrid dieron la voz de alarma «y que hoy puede verse en el Museo de León», el coro de Sandoval, que «lavaron y recuperaron», el propio monasterio, «abandonado a su suerte» y que gracias a las quejas y hacenderas de la asociación «se cerró y techó en parte», y hoy cuenta con «un plan director, aunque marcha muy lento, igual que pasa con San Pedro de Montes».
Y sobre el futuro, Fernández cree que objetivos «no faltan»: «Los castillos de Sarracín, Balboa o Cea, el monasterio de San Esteban de Nogales, la ermita de Requejo... hay muchas razones para seguir luchando».