La Junta permitirá que el vial de la Lastra pase sobre la ciudad romana
La Comisión consiente enterrar el ‘vicus’ 18 meses después de exigir que los restos de Lancia fueran visibles.

Imagen de los restos del vicus y el vial (al fondo) de conexión de la Lastra y Puente Castro.
Una vela a Dios y otra al diablo, o una decisión salomónica, según se mire. Porque el dictamen de la Comisión de Patrimonio Cultural celebrada ayer permitirá tapar parte de los restos romanos de Puente Castro para salvar la conexión del barrio con la Lastra. No obstante, el órgano autonómico ha prescrito la modificación del proyecto municipal, ya que la ejecución de este plan conllevaría la pérdida definitiva de los restos. Sin embargo, y al revés de lo que ocurrió con el dictamen que paralizó la A-60, en esta ocasión los miembros de la Comisión no obligan a que los restos sean visibles, con lo que permiten «de facto» que la obra de conexión entre la Lastra y Puente Castro pase sobre ellos, enterrándolos. Y eso a pesar de que la orden hace hincapié en la importancia histórica y arqueológica de los restos y estima que deben tomarse medidas para que el vicus —a la intemperie— no se erosione durante el tiempo que se prolongue la elaboración de un nuevo plan.
Hace 19 meses, en abril del 2011, la misma Comisión dictaba en contra de la solicitud del promotor de la A-60, el ministerio de Fomento, y, por lo tanto, los restos de Lancia descubiertos en las excavaciones del 2010 no se cubrirían bajo el terraplén de la autovía, lo que obligaba al Ministerio a presentar un proyecto que discurriera por un trazado alternativo, paralizando con ello una de las vías de comunicación más importantes para la provincia.
La Comisión celebrada ayer informa además de que durante estos últimos meses los técnicos de la Junta y el Ayuntamiento han venido manteniendo reuniones en las que la administración autonómica ha brindado asesoramiento al Consistorio en la redacción de un plan satisfactorio.
El director general de Patrimonio, Enrique Saiz, ha aclarado que durante estos encuentros se han ido perfilando varias soluciones, con lo que —si bien no se puede aventurar cuándo se presentará un nuevo proyecto— la nueva solución de conexión entre ambos barrios no tardará en llegar.
Posibilidades
Entre las posibles medidas se baraja la construcción de un viaducto, la modificación de la traza, que sufriría un pequeño desplazamiento en un tramo que permitiera salvar los restos, o la elevación de un talud y construcción de una pequeña rotonda.
En este sentido, la concejala de Urbanismo, Belén Martín Granizo, aseguraba ayer que el proyecto que presentarán a Patrimonio no desviará el trazado inicial y subrayaba que hacerlo «no tendría sentido». «La zona de afección del yacimiento es de veinte hectáreas, con lo que el resultado sería el mismo aunque desviáramos el vial.
El trazado se mantendrá de rotonda a puente», concluyó. La responsable de Urbanismo rechazó además dar plazos y aseguró que se tendrán en cuenta las necesidades de los vecinos para que la solución llegue cuando antes.