opinión
Adiós, Manolo
Hace apenas un mes desde Madagascar y en este mismo periódico decías que lo que más echabas en falta eran las alubias pintas de Milagros (tu madre) en el pueblo. El reportaje en la contraportada de Diario de León, Leoneses por el mundo, era un canto pasional de cómo eras y cómo vivías a 9.000 kilómetros, mientras preparabas tu último proyecto: reividindicar a Gila con un programa de humor en la televisión de aquel país. Fatalidades del destino, el artículo se publicó cuando ya te habías cruzado con un maldito virus al que no hiciste caso durante semanas y que ha terminado en 30 días contigo. ¡Qué mala suerte, Manolo!
Fuiste siguiendo a nuestro paisano Basilio Vallejo, Trinitario fallecido en 2009, y el destino ha querido que casi hayáis coincidido en el escenario Malgache, tú queriendo terminar su obra con ese compromiso que siempre tuviste con los más necesitados. Y ahora, tu sueño, www.misionmalgache.org también ha quedado incompleta. La maldita enfermedad te dejó tiempo para volver apenas unos días al pueblo, con tu madre y tu hermana, pasear por los «olmares», despedirte de ellas y pensar en otro proyecto que querías hacer en China, «después de que me recupere bien». Así eras y así te recordaremos siempre. Entregado en todo lo que hacías. Para mí es difícil pensar en ti, Manolo, y no sonreír. Incluso cuando discutíamos sobre tus ideales y sueños conseguías provocarme una carcajada con tu imaginación y desparpajo. Siempre te recuerdo sonriente, por duras que fueran las adversidades. Y las has tenido de todos los colores. Casi tantas como mala suerte.
Quiero recordarte como un autodidacta y entusiasta genio que dio mi pueblo y que llegó a estrenar un largometraje, Propios y extraños, en el que también aparece el pueblo, simbolizado por la abuela María Isbert. No podías evitar que Laguna tuviera unos minutos en todo lo que hiciste. Pero también te recuerdo por alguien capaz de producir y hacer magníficos documentales como Manolo Recicla, Misión Malgache, entre otros muchos.
En este último fui testigo en primera persona de cómo te tomabas el trabajo. Fuiste capaz, con unos pocos euros, de financiar el primer viaje a Madagascar. Hoy me siento contento de haber podido ayudar a aquel empujón desde CYLTV. Gracias a tu magnífico documental pudimos conocer el trabajo solidario en aquel país, tan unido a nuestro pueblo. También a la oenegé Dhefi, dedicada a ayudar a los niños más desfavorecidos de ese maravilloso país y con la que tú estabas tan único. El documental arranca y finaliza (cómo no) en la Iglesia de San Juan Bautista de Laguna, la misma donde mañana será la misa de funeral por ti, Manolo.
Gracias Manolo por esa pasión vital, creatividad desbordante y fuerza en las adversidades. Por ser sincero, humano y muy valiente. En lo personal guardo para mi esos cafés y charlas en el Nenúfar que no podremos repetir y que tanto me ayudaron a conocerte. Y hoy, cuando ya te has ido, allá donde estés, alguien estará sonriendo con alguna de tus geniales ideas para ayudar a ser felices a quienes te rodeen. Aquí nos quedamos huérfanos y tristes, ¡porque no se puede uno morir tan joven y con tantos proyectos¡. Manolo te has ido, pero espero que tu pueblo y el mío te recuerden siempre con el nombre de una calle o una plaza. Ojalá estas líneas ayuden a rendirte un homenaje sencillo, como eras tú, que siempre tuviste a Laguna de Negrillos en todo lo que hiciste. Siempre estarás aquí. Con nosotros. Hasta siempre, Manolo.
* Florencio Carrera es director regional de Punto Radio Castilla y León.