Poesía para mirar y sentir
El poeta berciano Gustavo Vega presentó la traducción al italiano de ‘Pintar la luz’.

Gustavo Vega, el día de la presentación de su libro. A la derecha, una de sus peculiares obras.
El artista leonés Gustavo Vega presentó, en el Instituto Leonés de Cultura, la edición bilingüe, en italiano y español, de su obra Pintar la luz - Dipingere la luce . La obra ha sido publicada en Milán por la editorial Edizioni Eva y la traducción ha corrido a cargo de Giuseppe Napolitano, poeta, escritor y ensayista italiano.
Participó en este acto el destacado poeta y columnista del Diario de León Luis Artigue, que planteó una aproximación al libro y su creador. El evento culminó con una intervención poético-performática del propio Gustavo Vega.
Para el poeta, nacido en el pueblo berciano de Villaverde de los Cestos, cualquier vehículo sirve para hacer poesía. «Yo —explica— trabajo bajo la consigna de que el poeta puede expresarse de cualquier manera, con todos los medios que estén a su alcance, para transmitir su mensaje. Para mí hay muchos caminos que incluso están muy lejos del tradicional, de la lengua escrita. Se puede emplear la plástica, la expresión corporal e, incluso, las nuevas tecnologías. En este sentido podemos hablar de ‘videopoemas’. Creo que el lícito expresarse con todos los medios de los que el poeta pueda disponer».
Sus traducciones
Son varios los libros de Gustavo Vega que han sido traducidos a diversos idiomas, el último Pintar la luz. «Estoy viviendo en un momento expansivo fuera de las fronteras españolas, que ha coincido con esta traducción. Se trata de una antología que recopila diferentes poéticas. Hay poesía discursiva, poesía más convencional, poemas de tipo caligramático y, también, poemas visuales. Es una muestra de mi trabajo a lo largo del tiempo. En estos días una profesora americana está terminando la traducción de otro libro mío al inglés, lo mismo sucede en Francia y, lo que es más sorprendente, se está haciendo una traducción de otro libro al japonés, que está formado por haikus , un tipo de poesía japonesa».
Como en poesía cada palabra es importante, ¿qué siente el autor cuando las contempla en otros idiomas? «La verdad es que te produce un efecto raro. Aunque, claro, depende de qué idioma, porque para mí el italiano es mi segunda lengua, de hecho yo residí en Italia. De cualquier manera hay un momento en el que llegas a identificarte, a sentir las palabras, digamos extrañas, como tuyas».
Gustavo Vega Mansilla nació en 1948 en Villaverde de los Cestos, pequeña localidad que en el año 2010 le realizó un homenaje dedicándole una calle, justo la misma en la que había nacido. Desde niño residió y estudió en León, y posteriormente se trasladaría a Barcelona donde viene germinando la parte substancial de su proyecto creativo, el cual cuenta en estos momentos con un complejo, denso y amplio desarrollo, así como con una dilatada exposición y proyección pública. Puntualmente recala en tierras leonesas para reencontrarse con sus raíces.
Es un creador muy intenso y activo y, al mismo tiempo, un extraordinario conocedor y estudioso del fenómeno creativo denominado poesía visual, actividad a la cual dedicó precisamente su tesis doctoral titulada Poesía visual en España 1970-1995, magnífico trabajo con el cual alcanzó el Premio Extraordinario en la Universidad de Barcelona. Es doctor en Filología Hispánica y Literatura y licenciado en Filosofía.