Diario de León

Morada para el ‘alma’ de Kike

La Universidad documenta los miles de volúmenes que integran la biblioteca que el director teatral reunió a lo largo de su vida y que atesora inéditos del escritor.

Detalle de algunos de los libros que componen la biblioteca de Enrique Fernández cedida a la Universidad.

Detalle de algunos de los libros que componen la biblioteca de Enrique Fernández cedida a la Universidad.

Publicado por
cristina fanjul | león
León

Creado:

Actualizado:

Son cientos de volúmenes, libros que componen una de las mejores bibliotecas teatrales de cuantas hay en España, si no la mejor. Las hermanas la donaron hace un año a la Universidad de León y hoy en día se encuentra alojada en una sala de la biblioteca San Isidoro, en el campus de Vegazana.

La biblioteca de Kike —aquella que durante años apiló en armarios o bajo su cama y alberga tesoros que hoy en día resultaría imposible encontrar— está compuesta por cientos, miles de libros, revistas e inéditos que el director teatral y maestro de ajedrez fue adquiriendo a lo largo de su vida. La colección no se limita a las grandes piezas del teatro ni recorre simplemente el gotha de los principales dramaturgos. Esta joya lo es porque, además, reúne en su seno obras de pedagogía, técnica teatral o tecnica escénica.

Miguel Ángel Martínez, uno de sus albaceas testamentarios, alumno y amigo personal de Kike, destaca que la colección atesora numerosas obras de teatro inéditas del autor, entre las que destaca Parafernalia del amor y el orujo , un auto sacramental que Enrique Fernández escribió acerca de Genarín. Además, hay muchas obras breves y algunas piezas infantiles. «Son carpetas y carpetas», subraya Martínez, que espera ver publicados estos títulos. «Tal vez la propia Universidad podría editar sus obras más importantes; es lo que a él le habría gustado», manifiesta.

Uno de los puntos fuertes de este conjunto es que dispone de las colecciones completas de revistas como la de la Asociación de Directores de Escena o Primer Acto, fundada en el año 1957. «Kike tenía tal pasión por el teatro que en plena dictadura conseguía libros prohibidos que le traían de Rusia o de Francia», manifiesta Miguel Ángel Martínez. Muchos de los volúmenes de esta biblioteca fueron adquiridos en la mítica librería La avispa, especializada en textos teatrales, que cerró sus puertas en el año 2009, y cuyo propietario calificó la biblioteca de Kike como la más importante de todo el norte de España.

Hasta tal punto resulta capital que Valladolid se interesó por adquirirla, si bien el propio Enrique Fernández dejó claro siempre su deseo de que fuera alojada en la Universidad de León.

Es por ello un tesoro bibliográfico, tanto para los estudiantes como para los investigadores. Santiago Asenjo, director de la biblioteca San Isidoro, asegura que la Universidad inaugurará en breve esta biblioteca con el fin de que sea accesible a todos los leoneses, con toda probabilidad el próximo 27 de marzo coincidiendo con el Día Internacional del Teatro. En cualquier caso, los fondos ya están catalogados y disponibles en la red.

Enrique Fernández fue uno de los agitadores culturales que con mayor entusiasmo trabajó por lo que hoy se conoce como ‘cultura de base’. Durante años, desarrolló su labor en talleres, fue el motor de agrupaciones y compañías como Grutélipo, La Fragua, el Ceat o el teatro universitario, pudiéndose decir que animó la que con el tiempo se convertiría en la Escuela de Teatro de León.

Miguel Ángel Martínez cuenta con emoción que Kike fue un autodidacta. «Tan sólo fue al colegio un día en toda su vida y no volvió porque el resto de niños se burló de su discapacidad (Enrique Fernández sufría parálisis cerebral)», explica. Fue su abuelo el que le enseñó a leer y a escribir y a partir de sus lecturas se convirtió en un experto en teatro. «Hablaba inglés, francés, hasta ruso, y lo hizo estudiando él sólo, encerrado en su casa. ¡Incluso llegó a ser campeón mundial de ajedrez por correspondencia!», subraya.

tracking