La secuencia estratigráfica del color en la Catedral

Las expertas de la empresa Petra realizaron análisis para descubrir las diferentes capas de color que tiñeron las esculturas de la Catedral de León. De esta manera, descubrieron que hubo tres fases de policromía (en los siglos XV, XVI y XVIII) y que los principales colores que los artesanos imprimieron en la piedra fueron los siguientes: los blancos, el azul esmalte, el ultramar y el azul prusia, el verde cobre, el malaquita y el tierras verdes, los amarillos, el rojo vermellón, las lacas de alizarina, el minio y el naranja, tonalidad esta última que se usaba para fijar la lámina de oro y darle homogeneidad.