Diario de León

Ildefonso Falcones fabula entre gitanos, esclavos y flamencos

Publicado por
miguel lorenci | madrid
León

Creado:

Actualizado:

Triana, 1748. En una Sevilla malaje y decadente desembarca Caridad, esclava cubana que ha perdido a su amo en la travesía entre la Habana y Cádiz y ha ganado la libertad. Desnortada en un mundo hostil, acabará en una de las fraguas donde el martilleo sobre los yunques establece el ritmo primordial del flamenco. Un quejío que en su alma se funde con los ritmos ancestrales que los esclavos llevaron de África al Caribe.

Una música nacida del dolor y la injusticia que la unirá a Milagros, gitana que devendrá su alma gemela. Así arranca La reina descalza (Grijalbo), tercera novela de Ildefonso Falcones (Barcelona, 1959), un ‘rey Midas’ de la novela histórica que regresa avalado por el éxito de su dos primeras novelas, La catedral del mar y La mano de Fátima, cuyas ventas superan los siete millones de ejemplares en casi cincuenta países. Falcones se mantiene fiel al género para indagar en la intolerancia y la represión que han acosado secularmente al pueblo gitano, en su dolor y en el «de los esclavos que buscaba a sus dioses a través de la música» y que confluyeron hace casi tres siglos en Andalucía para alimentar los orígenes del cante flamenco y la jondura con aires moriscos.

Misión entretener

«Escribo para un lector que busca diversión en la literatura y sigo en el género histórico por placer, porque mi interés coincide con el de mis editores», admite Falcones. Reivindica un género en el que se mueve como pez en el agua este abogado que cada tanto se mete en su piel de escritor y que aspira hace diana de nuevo. «Si algo funciona no lo cambies», dice risueño en el centenario tablao Villa Ros, base de un lanzamiento editorila por todo lo alto, con bulerías, sevillanas y zorongos.

En esta ocasión se sitúa en el siglo XVIII para recrear el olvidado, brutal y despiadado acoso a los gitanos en la España ilustrada y borbónica «atravesada de prejuicios y aquejada una intolerancia más social que religiosa que se porpn destruir a un etnia». Fernando VI y el marqués de la Ensenada deciden liquidar a toda un etnia.

tracking