Una lanza en favor de San Jorge
Patrimonio permite restaurar la escultura del edificio Botines.
Detalle de la escultura de San Jorge.
Caja España ya tiene permiso de Patrimonio para restaurar la emblemática escultura de San Jorge que decora la fachada principal del edificio Botines, sede de la entidad. La empresa Esoca, que se encargará de la reparación de la estatua, ya conoce los males que afectan a esta talla. La estatua, realizada por Lorenzo Matamala y Antonio Cantó, se colocó el 15 de septiembre de 1893 en el edificio diseñado por Gaudí y no estuvo exenta de polémica en León, porque rompía con la iconografía tradicional del San Jorge montado a caballo y a sus pies el dragón muerto. El molde se realizó directamente sobre el escultor, Lorenzo Matamala Pinyol, vestido con una camiseta ceñida por un cinturón. El dragón se copió uno de los reptiles que ya se había utilizado como gárgola en la Sagrada Familia.
En 1952 se efectúa la réplica del San Jorge, a cargo de García Morales y Seoane, que copian fielmente la obra original. Fue entonces cuando al remover la escultura se descubrió un tubo de plomo, a modo de ‘cápsula del tiempo’, con documentos de finales del siglo XIX, monedas y planos originales de la planta baja y del alzado de la Casa Botines, así como una comunicación suscrita por Mariano Andrés y José y Aquilino Riu, con fecha de 15 de septiembre de 1893, junto a dos ejemplares del periódico El Campeón .
La intervención de la escultura pétrea de San Jorge, que requería la aprobación de Patrimonio al formar parte de Botines, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se centrará en la restauración de la lanza con la que hostiga a la ‘bestia’, completamente resquebrajada.