La Real Academia se abre al habla andaluza
La Real Academia Española (RAE) estudia incorporar a su diccionario términos y definiciones del flamenco que hasta ahora permanecían ignorados o tienen enunciados deficientes, según ha dicho el escritor y profesor Antonio Rodríguez Almodóvar. Rodríguez Almodóvar ha alentado a varios académicos a estudiar la incorporación de estos términos, entre «otras carencias del andaluz», afirma.
El escritor sevillano, especialista en asuntos relacionados con el folclore, ha asegurado que sugirió el estudio de estos términos al secretario de la RAE, Darío Villanueva y, en diciembre pasado al también académico José María Merino.
Merino le contestó que la RAE, que prepara la vigésima tercera edición de su diccionario, estudia la incorporación de varios de estos términos. El diccionario no recoge palos flamencos como «toná», que está en la base y origen del flamenco, «fandango de Huelva», «rumba» y «rumbita», «mirabrás», «debla» o «caracoles», además de «seguiriya», ya que en el diccionario figura «seguidilla», una definición que sólo se refiere a esta forma como matriz de los cantes flamencos y que, además, «nadie dice». Que la Academia estudie la incorporación de esos términos es, según Rodríguez Almodóvar, «poner una pica en Flandes, porque ‘flamenco’ viene de Flandes» y supone «abrir una brecha» al «habla andaluza», «en general, muy maltratada en el diccionario», ha añadido.
Tercer aniversario
Se da la circunstancia de que este año se conmemora el tercer aniversario de la Real Academia. Una gran exposición sobre la historia de la Real Academia Española inaugurará, en septiembre la celebración, que culminará en octubre de 2014 con una nueva edición del Diccionario. «Será un centenario austero pero sin renunciar a hacerlo significativo», destaca Darío Villanueva, que afirma que se aprovechará la ocasión para «transmitir todavía más el legado histórico de la Academia» y para perfilar su futuro, «cuya clave está en la sociedad digital». «La Academia no desea que este tercer centenario pase «sin pena ni gloria», añade el secreario de la RAE.