«Quiero que éste sea el año del triunfo rotundo en Madrid»
El torero leonés Javier Castaño tendrá dos tardes en la Feria de San Isidro.

El torero leonés Javier Castaño, en una faena.
El diestro leonés Javier Castaño, en la temporada que comenzará a recoger los frutos de su satisfactoria campaña del año pasado, quiere rematar en Madrid y de modo especial en la Feria de San Isidro, donde se anuncia dos tardes, el triunfo que no pudo lograr en Las Ventas durante el año pasado.
«Quiero que éste sea el año de mi triunfo rotundo en Las Ventas», declaró ayer Javier Castaño, fiel a una plaza donde conoció el triunfo de novillero, justo hace trece años, y en la que inició su trayectoria de matador con el doctorado y confirmación que, en la Feria de San Isidro de 2001, apadrinó José Ortega Cano.
«Madrid es muy, muy importante para todos los toreros, estén en la situación que estén», ha explicado el diestro, quien el año pasado no pudo redondear su doble presencia en el abono madrileño ante reses de Carriquiri y de Celestino Cuadri, ni tampoco en la Feria de Otoño, donde resultó cogido por un toro de Palha.
Las Ventas y, de modo especial la Feria de San Isidro —donde ha comparecido hasta en ocho ocasiones como matador de alternativa— es uno de los retos pendientes de Castaño que tratará de superar el 30 de mayo (Adolfo Martín) y el 1 de junio (Celestino Cuadri).
A la primera de cambio, esta temporada ha sido el triunfador de la Feria de Castellón, donde ha cortado tres orejas, algo que, a juicio del diestro, «es muy importante porque empezar bien siempre es clave».
La temporada de 2012 supuso la consolidación del matador después de prácticamente una década sumido en el ostracismo y el más completo de los anonimatos, ya que actuó en las plazas más importantes de España y Francia, e incluso a principios de este año ha tenido actuaciones destacadas en América.
Los tragos más amargos del pasado año los pasó en Las Ventas, donde fue herido de gravedad hasta en dos ocasiones, aunque pretende desquitarse con las reses de Adolfo Martín y Celestino Cuadri, de los denominados «duros» y con los que Castaño asegura sentirse «muy bien», ya que con ambas divisas ha logrado triunfos importantes.
El éxito de mayor envergadura lo cosechó el 25 de mayo pasado en el anfiteatro francés de Nimes, en la encerrona que protagonizó con seis miuras y que le valió el título de mejor torero de la pasada campaña francesa.
Castaño ha confirmado que acudirá a las ferias más importantes de España y Francia, aunque «prefiere ir corrida a corrida, ya que la temporada es muy larga y hay que ir paso a paso». Sus citas más próximas serán Arles (Francia), Zaragoza (Feria de San Jorge) y la Feria de Abril de Sevilla.
«Quiero que mi toreo, al igual que el año pasado, de un paso más», ha concluido Javier Castaño, afincado desde niño en Salamanca y que dirige una de las cuadrillas más en forma, donde sobresalen el picador salmantino Tito Sandoval y el banderillero madrileño David Adalid.