Migoya prepara otro ‘escándalo’
El escritor leonés pubicará una edición definitiva de ‘Todas putas’, con todos sus relatos.

Imagen de archivo del escritor leonés Hernán Migoya, que está a punto de publicar un l ibro con todos sus relatos.
Hernán Migoya es un provocador. El escritor ponferradino, que como afirma su editorial, entró en la literatura por la puerta del escándalo cuando publicó Todas putas, vuelve a la carga, una década después, con una edición definitiva. El sello Rey Lear está a punto de publicar la nueva versión de Todas putas, que reunirá todos los relatos del autor de Una, grande y zombi. Muchas de las historias ya fueron recopiladas en el volumen Putas es poco y otras son inéditas.
Migoya, que el año pasado publicó la novela gráfica Plagio, sobre el secuestro real de su esposa en Lima, sacaba hace sólo tres meses Nuevas hazañas bélicas, en la que junto al ilustrador leonés Miguel Ángel Martín recreaba los célebres tebeos bélicos de mediados del pasado siglo y se metía en la piel de Franco y Alfredo Mayo. ¿Y cómo se mete uno en la piel de un dictador? «Metiéndose primero en la piel de todas las personas que mató, directa o indirectamente», según confesó entonces.
Migoya, que además es director y guionista de cine, considerado el ‘Tarantino español’, fue tachado de estridente, grosero y machista con la primera edición de Todas putas , con el que desató las iras de los sectores más rancios cuando su editora en aquel momento, Miriam Tey, fue nombrada directora del Instituto de la Mujer.
Pese a que los ataques furibundos, el libro no fue censurado ni retirado de las librerías ni Tey destituida, como clamaron desde los ámbitos más conservadores. La defensa de la libertad de expresión puso de parte de Migoya a escritores de la talla de Vargas Llosa, Muñoz Molina o Pere Gimferrer . El escritor ponferradino se limitó a apelar al sentido del humor. Ahora pretende nuevamente, fiel a su estilo crítico y mordaz, «sacudir conciencias, reírse de la sociedad y sorprender, sobre todo sorprender, en momentos donde ya casi nada causa sorpresa», según su editorial.
Ante la avalancha de críticas, reclamó Migoya, sin mucho éxito, más sentido del humor. Confesó también que no sentía ansiedad por demostrar lo buena persona que era, sino sólo por ser buen escritor. «Y los mejores escritores son unos hijos de puta», dijo. Sostiene Migoya que Todas putas no es otra cosa que un puñado de cuentos románticos sobre el amor, la soledad, la alienación...
El autor leonés afirma en su web que «como todo artista honesto, la pretensión de Hernán Migoya es provocar la destrucción de la Humanidad y que sólo queden sus obras».