El erotismo y el mal llenan la última novela de Manuel Vilas
Del capitalismo al erotismo, así de grande es el giro que Manuel Vilas ha dado a su narrativa con su última novela El luminoso regalo , una historia sobre el erotismo y sobre el mal en la que el lector se convierte en voyeur al asistir a los momentos más íntimos y oscuros de los personajes.
«Me he pasado toda la vida hablando del capitalismo y ahora que se nos ha echado encima y todo el mundo habla de él, yo hablo sobre sexo», comenta Manuel Vilas y añade que le apetecía tratar el erotismo porque considera que es «un tema que está sin resolver».
El luminoso regalo (Alfaguara) se aleja de la novela política en la que Vilas transitaba y cuenta la historia de dos personajes devotos del sexo, Víctor Dilan y Ester, que se entregan a él de manera desbocada en una relación apocalíptica que les conduce a la destrucción.
«El sexo es un arma peligrosísima con una trascendencia enorme, está lleno de enigmas. Georges Bataille creía que el sexo es el único momento en el que puedes conseguir una unión con otro ser humano y eso es una experiencia que vivida al cien por cien es perturbadora y puede llevar al mal» explica. Y, a la vez, Manuel Vilas establece una diferencia con otro tipo de sexo banal destinado al entretenimiento.