Un móvil social
Opinión | juan varela
Nuestros móviles están diseñados para las aplicaciones, no para la gente. Queremos cambiarlo». Mark Zuckerberg, fundador de la red social, define así Facebook Home, su propuesta para convertir el móvil en eje de la vida social.
La virtud de la gran tecnología es hacernos más humanos, facilitar las tareas y actividades cotidianas, y nada tan querido como estar en contacto con la gente que nos interesa. Facebook, como antes la española Tuenti, la red social convertida por Telefónica en operadora de bajo coste, se apoderan del móvil para atraer a un público joven, nativo digital y que lo usa para relacionarse, chatear, divertirse, consumir contenidos e información. La voz ya es una antigualla facilitada además por las llamadas gratis en internet
Facebook no ha construido un teléfono. Ni diseñado un sistema operativo. Aprovecha Android, el sistema de Google, para ofrecer una forma de ver los amigos y los contenidos de la red social del usuario y utilizar sus aplicaciones. Tiene la ventaja de los sistemas abiertos que permiten su personalización frente a los cerrados como Apple.
El móvil de Facebook es un Android y veremos si consigue mutar al protegido iPhone. La paradoja es que Google, propietario de Android, puede ser uno de los perjudicados si el móvil de Facebook triunfa. Las dos empresas se pelean por el mercado de la publicidad en el móvil. Google acapara más de la mitad de los anuncios —búsquedas y banners— y Facebook es el segundo gracias a la publicidad gráfica
Las fotos, la actividad de los amigos y los mensajes son claves en el nuevo móvil. Una forma acaparar tiempo en Facebook para mantener su ventaja sobre el resto de servicios, como el correo electrónico o las noticias. La privacidad de los usuarios se sacrifica por la comodidad. Pero el móvil de Facebook puede provocar una vuelta a la cercanía: ¿querrán los usuarios recibir en su pantalla contenidos y mensajes de tanta gente que solo conocen virtualmente?