TELEVISIÓN
Francia endurece la telerrealidad
El gobierno toma la decisión después de que dos personas murieran en un programa.
El Gobierno de Francia estudia endurecer la regulación de las emisiones de «telerrealidad» tras la muerte de un concursante de un programa de pruebas físicas extremas en una paradisíaca isla tailandesa y el suicidio del médico que le trató. «Hay que regular esas emisiones para que garanticen que se preserva la dignidad de los seres humanos, de los concursantes y de los telespectadores», declaró ayer a la cadena France 2 la ministra francesa de Cultura y Comunicación, Aurélie Filippetti. La iniciativa de la ministra llega después de que la fiscalía de Creteil haya abierto una investigación preliminar para analizar 70 horas de grabación en busca de elementos para esclarecer los dramáticos acontecimientos de la decimotercera edición del programa Koh Lanta , emitido por el canal privado TF1.
Los hechos se remontan al pasado 22 de marzo. Durante el primer día de rodaje de la popular aventura televisada, uno de los 22 concursantes de la emisión, Gérald Babin, de 25 años, falleció de un paro cardíaco tras la primera prueba en la que participaba. La versión oficial de la productora indica que, tras ser atendido en el lugar, el médico decidió que fuera llevado en helicóptero a un hospital y que durante el traslado el joven sufrió la parada, por lo que los facultativos solo pudieron certificar su fallecimiento.
Sin embargo, varios testimonios anónimos de gente que se encontraba en el lugar señalan que existieron deficiencias en la atención al concursante y pusieron en duda las explicaciones de ALP.
Según la recomposición de los hechos de Paris Match , Babin había esperado varias horas bajo el sol junto a sus compañeros a que se iniciara la primera prueba. Durante un juego de fuerza con una cuerda sintió calambres en el brazo derecho y se lo comunicó a los responsables del programa.
Aunque quería continuar en liza, no lo hizo y esperó a que acabase la prueba sin él. Cinco minutos más tarde terminó la competición y dos minutos después el especialista en urgencias y médico del programa, Thierry Costa, le atendió. El concursante no quiso abandonar el programa, y los organizadores decidieron trasladarle en barco a la isla donde estaba localizada la enfermería, a hora y media en lancha; a bordo, perdió el conocimiento, sufrió un primer paro cardíaco y saltaron todas las alarmas. El médico pidió que se le evacuase en helicóptero, que llegó unos 15 minutos después hasta el lugar donde se encontraba Babin, a quien Costa le practicó un masaje cardíaco.