Los trabajadores del Musac denuncian por primera vez las injerencias de la Junta
Piden que no haya «una huida hacia adelante con nombramientos apresurados para acallar una grave situación».

El ex director del CGAC, Manuel Olveira Paz, el candidato que más suena como director del Musac.
Ahora les toca hablar a ellos. Los trabajadores del Musac también tienen algo que decir en la crisis abierta en el museo después de la dimisión de la directora, Eva González Sancho, tan sólo cien días después de tomar posesión y que justificó por el «mangoneo» de la Junta y la falta de libertad para llevar a cabo proyectos y exposiciones.
González Sancho no se ha ido sola, sino que ha ‘arrastrado’ a la ‘plana mayor’ –el comité artístico, del que forman parte los prestigiosos críticos y conservadores Octavio Zaya, José Guirao y Víctor del Río-, quienes han respaldado sin fisuras a la directora, han dimitido también de su cargo y han denunciado las injerencias de la Fundación Siglo, que toma todas las decisiones del museo desde Valladolid.
En un comunicado de prensa, la plantilla del centro de arte contemporáneo acusa a la Junta de injerencias, de destruir 21 empleos –de 54 personas en nómina a 33 actuales- y de gestionar de forma opaca los fondos públicos. Es la primera vez que los trabajadores se pronuncian. No lo hicieron cuando Rafael Doctor dejó la dirección ni cuando Agustín Pérez Rubio siguió el mismo camino.
Pese a que la Junta parece tener prisa por cerrar la crisis desatada en el museo leonés, como ha reconocido la propia consejera de Cultura, Alicia García, los trabajadores piden un proceso de reflexión profundo sobre el modelo de centro que se quiere para la Comunidad, y no «una huida hacia adelante con nombramientos apresurados para acallar una grave situación que requiere de un análisis más detenido y no de un parcheado superficial». Asimismo, demandan «una gestión responsable, meditada y transparente de los recursos públicos destinados a la cultura, y que estos reviertan en una inversión de calidad y a largo plazo para los ciudadanos».
También exigen al futuro director del Musac una «vocación de servicio público», «por encima de intereses profesionales personales o intereses políticos».
Un museo a la deriva
«Desde la inauguración del museo en 2005 y hasta el estado de deriva actual, hemos asistido a una consecución de prácticas irregulares en la gestión de esta institución, que responden tanto a las políticas culturales generales adoptadas por la Junta de Castilla y León como a la gestión interna del museo», dice la nota de los trabajadores, que nunca hasta ahora habían aireado la situación del museo.
Tras recordar el ideario de la Fundación Siglo —la protección, fomento, financiación y desarrollo de actividades relacionadas con la lengua, la cultura, el pensamiento y las artes— «los trabajadores manifestamos que la realidad del modelo de gestión que observamos en nuestro día a día desde mucho antes de la actual situación económica, promueve la opacidad en la utilización de fondos públicos, la precarización y el desamparo de los trabajadores culturales, una creciente injerencia en la gestión de la institución y, en definitiva, un empobrecimiento de la calidad de los programas que los ciudadanos encuentran en la institución que están financiando».
Denuncian que se han «privatizado servicios» y se ha ido reduciendo plantilla, incluso antes de la crisis económica. Paralelamente, «hemos sido testigos con impotencia de cómo no se han escatimado recursos económicos a la hora de generar una programación expositiva que consideramos de gran calidad, pero que sin embargo resulta problemática en sus discursos cuando no se ponen en práctica los propios cuestionamientos críticos proclamados, a través de herramientas para la transparencia de gestión, inserción y diálogo real con el contexto local y social del museo: la ciudad de León y, por extensión, la Comunidad, pagadora real y destinataria primera de esta infraestructura cultural.