Una de cantantes
Crítica de televisión yolanda veiga
Tras ganar con todo el mérito del mundo la última edición de Tu cara me suena, Roko ha encontrado hueco en la tele. Es una de las protagonistas de Vivo cantando ( la otra es María Castro), la serie musical que prepara Antena 3 en un intento de abrir nuevas vías en un género que vive momentos regulares, como todos. La cadena tiene por emitir desde hace dos años El tiempo entre costuras pero parece que va a dar prioridad a la serie de las canciones. Es más, está preparando dos, Vivo cantando, que tiene como principal aliciente a Roko; y Lolita Cabaret, con Natalia Verbeke todo el día en liguero (que conste que lo ha dicho ella, y está «encantada»). Telecinco también tiene su propia versión musical, Dreamland, serie que seguro que ve la luz en cuanto lo hagan las de la competencia. Como cuando las dos emitían el mismo programa de saltos desde el trampolín.
Se agradece el intento de innovar (bueno, innovar solo innova una cadena; la otra, en todo caso, copiará). Pero una serie musical parece un riesgo demasiado grande para estos tiempos de audiencias raquíticas.
Nuestros espectadores son un poco más convencionales, con querencia por las ficciones costumbristas e históricas. Si acaso de médicos o de abogados.
Pero nada de fantasmas o piratas... ¡si hasta de los policías nos hemos cansado! La repentina fiebre de las series musicales bebe del renovado éxito de los concursos de cantantes, con La Voz y Tu cara me suena como principales valedores del género.
Pero La Voz gustó porque era algo fresco y estaba Melendi (pobre Antonio Orozco, qué papelón) y el programa de imitadores porque lo de travestirse es la base del humor sencillo, que es el que más gracia nos hace.
Vivo cantando también está escrita para hacernos reír porque es una comedia, pero igual se queda a medio camino. Porque ni resulta tan graciosa como María del Monte haciendo de Georgie Dann ni cantan tan bien como el heavy de La Voz.