Diario de León

Fabián cantautor

«Me gusta la música honesta que nace del corazón y del oficio»

El cantautor leonés Fabián, con su cuarto disco ‘La brisa leve’ aún ‘calentito’, tocará en la plaza Mayor junto a La Banda del Norte el día 30. Considerado uno de los mejores letristas del pop de las últimas décadas, Fabián le planta cara a la crisis con su propio sello discográfico, La Vieja Música. Habla de vocación, de corazón y de oficio. Sobre la crisis considera que «los únicos que podemos aportar una luz distinta a todo este drama somos nosotros mismos».

El cantante y compositor leonés Fabián, que ofrecerá un concierto el día 30 en la plaza Mayor.

El cantante y compositor leonés Fabián, que ofrecerá un concierto el día 30 en la plaza Mayor.

Verónica Viñas
León

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—Ha publicado ‘La brisa leve’ con ‘crowdfunding’, ¿tan mal están las discográficas?

—Todos mis discos son autoproducidos y, afortunadamente, siempre me ha ido muy bien con ellos. Los dos primeros los licencié con sellos pequeños; el tercero, lo edité yo; y con este último, quise ir un paso más allá, haciendo algo parecido a una preventa, pero con alicientes especiales para la gente que quisiera sentir este proyecto como algo suyo. Es un cuarto disco fruto del cariño de la gente que sigue mi música y del trabajo duro. Y respondiendo a tu pregunta: sí, los sellos están pasando por un momento más que delicado.

—Montó la discográfica La Viejita Música para ‘guisártelo usted mismo’, ¿qué tal ha resultado?

—No puedo estar más contento con el resultado. La Viejita nació en una gira por Colombia junto a mi amigo Manolo Tarancón. Ambos decidimos editar nuestra música bajo esa marca, y cada pequeño logro es un triunfo absoluto para nosotros.

—¿Marca su propio ritmo?

—Yo creo que el ritmo lo marcan las canciones. Si te dedicas a esto es por pura vocación; si no, no tiene sentido.

—¿Se considera profeta en su tierra o le han acogido mejor Asturias?

—Me siento muy querido en los dos sitios. Es cierto que, a veces, es más complicado hacerse un nombre en tu propia ciudad, porque la gente tiende a desvirtuar en cierta medida lo que le resulta más cercano, pero en este caso, he de reconocer que en León hay seguidores muy fieles de mis canciones, y para mí siempre es una fiesta tocar aquí. En Asturias está mi oficina de management, así que es mi segunda casa.

—En el disco hay colaboraciones de Zahara y Quique González, ¿por qué les eligió?

—Son dos grandes amigos por los que siento admiración, y a ellos les pasa lo mismo conmigo. Zahara es una compañera muy especial desde hace muchos años y Quique es un maestro. Que hayan colaborado en este disco es un regalo que me ha hecho la música; y los dos están fantásticos.

—¿León es ‘La tierra quemada’?

—Obviando la literalidad, cualquier lugar puede llegar a serlo. Esa canción habla de personas que destruyen todo lo que encuentran a su paso, igual que un incendio.

—¿Sólo quería salir de Nueva York como dice su canción?

—Yo no soy muy consciente, pero es cierto que la temática de la huida está siempre presente en los cuatro discos, y esta vez le ha tocado a Nueva York. Creo que podría haber elegido cualquier otra ciudad, simplemente habla de escapar de una determinada situación, de un estado anímico tóxico.

—De León a Maravillas, ¿sólo ida?

—¡Qué va!, siempre vuelvo. Esa canción habla de Malasaña, del barrio de Maravillas en Madrid. De dos personas que se quisieron en ese barrio.

—No le pega actuar en las fiestas de San Juan ¿o es pura coincidencia?

—Bueno, no es la primera vez que lo hacemos. Es cierto que nuestra propuesta requiere atención por parte del oyente y quizá una gran plaza abierta no sea el escenario más adecuado, pero estoy seguro de que todo el que se acerque lo va a disfrutar. Llevo unos meses presentando el disco en directo con toda la banda y, ciertamente, hay algunos temas en los que hacemos mucho ruido.

—¿Le ve alguna luz distinta a la crisis?

—Lo que le veo es la misma luz de siempre, con la que nos quieren hacer vivir y morir los de siempre; y eso es lo que más me cabrea. Creo que los únicos que podemos aportar una luz distinta a todo este drama, somos nosotros mismos.

—¿Por qué ha sacado una versión en vinilo?

—Para mí los discos siguen siendo obras de arte. El orden de las canciones es tremendamente importante, el hecho de que existan dos caras, de comprar un objeto realmente bonito y de conservarlo como algo especial y eterno, es un valor que los nuevos formatos no aportan. Por eso lo hemos editado también en un hermoso vinilo de 180 gr.

—¿Qué música le emociona?

—Me gusta la música honesta que nace del corazón y del oficio. Esa siempre cuanta con mi respeto. Entre mis discos favortos, están los de Neil Young, Elliott Smith, Wilco, Nick Drake... y muchos más.

—¿Qué opina de concursos como ‘La Voz’?

—No sabría decirte bien, nunca he visto La Voz. Lo que sí puedo decirte es que todos estos talent show son formas de abordar el negocio musical y, en definitiva, la música, que a mí no me interesan para nada.

—¿Es posible vivir de la música?

—Claro que es posible, y creo que cada uno tiene que buscar su propia fórmula, la que mejor le venga y con la que más contento esté. Yo vivo de mis canciones, pero con un modelo de negocio totalmente diferente al que estamos acostumbrados. La única figura clásica con la que cuento es con la del mánager, porque realmente suma cosas positivas al proyecto. A partir de ahí, todo puede estar sujeto a cambios o a acuerdos puntuales.

—¿La cultura se está convirtiendo en un producto de lujo?

—Desgraciadamente, sí. La subida en 13 puntos del IVA de la cultura es una auténtica salvajada. Muchos de mis compañeros han optado por tirar la toalla porque no pueden asumirlo; y el público hace auténticos esfuerzos para poder asistir a conciertos, obras de teatro, etc. Por eso, tenemos que buscar alternativas, intentar salir de esta trabajando y haciendo lo que mejor sabemos hacer. Un país sin cultura es un país muerto.

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