Voces cada vez más digitales
Editoriales dedicadas al libro electrónico como la leonesa Ebookprofeno recogen las inquietudes de numerosos autores en un formato que no deja de crecer a nivel mundial .

El poeta, editor y profesor leonés Felipe Zapico.
Aunque en un principio sus rasgos podrían antojarse doblemente minoritarios —libro electrónico y poesía—, lo cierto es que la actividad de Ebookprofeno, la editorial levantada por el polivalente autor Felipe Zapico, es creciente con seis títulos en el mercado y proyectos que no dejan de acumularse en su agenda. Pero la tendencia al alza de la edición digital resulta general en el mercado. Por ejemplo, siete de los diez libros más leídos desde la apertura de Amazon.es, en septiembre del año 2011, son de autores que usaron Kindle Direct Publishing, su exitoso servicio de autopublicación de libros.
«El e-book no es ninguna panacea, pero tenemos que vivir el tiempo que nos toca —reflexiona Felipe Zapico—. Además, como todo proyecto innovador, tiene su propio manifiesto, y el nuestro está en http://ebookprofeno.blogspot.com.es/2012/03/manifiesto-prefenista.html. Pero como en este mundo no lee nada casi nadie, resumiré que además de ser un formato totalmente portable, que pasa fronteras y aduanas con facilidad, que sólo tiene problemas idiomáticos (y tenemos la suerte de tener un idioma que se entiende en medio mundo), pues al fin y al cabo resulta la solución más económica, de diseño y desde todo punto de vista».
Eso sí, confiesa Zapico que «añoramos y amamos el papel y la tinta» de tal manera que los autores de Ebookprofeno cuentan también «con una edición ultra-limitada y artesana de sus libros».
La pregunta es urgente y salta a la vista: ¿Por qué fundar un sello editorial con la que está cayendo? El autor de Litro de versos o El ladrón de peras responde: «Porque cada día hay más voces que necesitan ser escuchadas y desde nuestro diminuto proyecto vemos que están teniendo cierta repercusión en un mundo tan centrado en el éxito y el dinero —me refiero al mundo literario de las llamadas primera, segunda y tercera división—». Y cuando se le interroga por las aptitudes con las que ha de contar el editor actual para salir adelante en esta jungla, no lo duda: «Estar atento a todas esas cosas que están ahí pero que nadie sabe ver. Esos autores que no dan un ruido y tienen tanto que decir, tanto que contar, tanto que hacer...».
¿Diferencias entre trabajar con papel y trabajar con bites ? «En primer lugar el ahorro del dinero que se paga al impresor, que es el único que gana algo en toda la cadena del libro, ojo, de cuarta división hablamos, que es donde nos movemos nosotros... El papel lo tiene todo a su favor pero el bite cuenta con más posibilidades de diseño, no tienes que pensar lo que costará la cuatricromía, aunque nosotros preparamos copias especiales para imprimir, siempre de la forma más económica posible». Ebookprofeno, nacida a principios del año pasado y cuyo lema es «publicamos a personas que sienten, padecen, estallan, cuentan, arrastran, comunican y conmueven» cuenta ya con media docena de títulos. «La experiencia está siendo hermosa —asegura Zapico—; buscamos o encontramos o aparecen autores que son excepcionales y les ponemos en contacto con unos lectores ávidos de nuevas experiencias y de distintas voces, otras voces... siempre son necesarias otras voces». «Hemos participado en numerosos encuentros editoriales y literarios, y somos conocidos en los niveles más heroicos del undenground patrio y post-patrio», resume.
Y cuando la conversación se torna seria y se le pregunta directamente ¿pero hay alguien en este país que lea poesía?, Felipe Zapico aclara: «Sí, una señora en Orense y dos maestros jubilados en Coria. Además de algunos que otros de los cientos de miles de poetas que salpican la península. No, en serio, son pocos, muy pocos, cuando me encuentro a alguno, frente a frente, se me saltan las lágrimas».