Escondidas «bajo pena de multa»

En la documentación hallada por Javier Lagartos consta que la orden del obispo de dar cristiana sepultura a las seis tallas fue desobedecida en varias ocasiones por el cura de entonces, y sólo cuando «le amenazó con penas pecuniarias, o sea, con multas», el cura accedió. «Debía de ser muy costoso para la época realizar aquellas obras, y por eso el cura se resistía», dice Lagartos. Arriba, vista del estado en que se encontraban las esculturas en 2008 y debajo, el nicho tras la sombra del retablo del que se extrajeron.