Diario de León

Fermín Cabal dramaturgo y vicepresidente de la sgae

«El reto al que nos enfrentamos en la Sgae es que no se creen mafias»

Referente indiscutible de la dramaturgia española, Fermín Cabal es uno de los artífices de la nueva Sgae. Vicepresidente del gran colegio de la Sociedad General de Autores, que engloba a los afiliados de artes escénicas, es uno de los protagonistas del proceso que acabó con la destitución de Antón Reixa. Hoy dará su apoyo a José Luis Acosta como nuevo presidente

El dramaturgo leonés, Fermín Cabal, es uno de los vicepresidentes de la Sociedad General de Autores.

El dramaturgo leonés, Fermín Cabal, es uno de los vicepresidentes de la Sociedad General de Autores.

Publicado por
cristina fanjul | león
León

Creado:

Actualizado:

A punto de estrenar de nuevo en el West End de Londres, Fermín Cabal tiene además en agenda el estreno de la película El clavo de oro y una nueva pieza teatral. Hoy participa en la elección del nuevo presidente de la Sgae con la vista puesta en la reunificación con los guionistas de cine y la resolución de la crisis abierta por las editoriales de televisión.

—¿Quién cree que dirigirá los destinos de la Sgae a partir de hoy?

—Pues la verdad es que está todo muy igualado. No hay mucha diferencia entre José Miguel Fernández Sastrón y José Luis Acosta Salmerón. Sastrón domina el colegio de los músicos, que es el más grande, con lo que todo dependerá de los apoyos que consiga en el resto de colegios. José Luis Acosta será apoyado por el mundo del teatro y los editores.

—Por lo que dice, quién se llevará el gato al agua será Sastrón.

—Bueno, los músicos compositores son los que tienen la gran base social de la Sgae. Piense que si la Sociedad tiene cien mil socios, 70.000 son músicos, pero la situación está en un fifty-fifty y gane quién gane será un buen presidente. Mire, el problema que teníamos con la presidencia de Bautista era que éramos grandes desconocedores de los procesos de gestión de la Sgae porque la información no fluía a los socios. Éramos un gran paquidermo. Devolverle a los socios la gestión ha sido un paso fundamental.

—¿Cuál fue el problema con Antón Reixa?

—Antón Reixa es un hombre que ha trabajado mucho, pero no ha sido capaz de comprender que hay que transformar la casa y se ha enfrascado en una batalla personalista que ha llevado a su destitución. La prensa ha presentado todo como una batalla contra Reixa y no es así. El único problema era si salía ahora o dentro de tres meses. Al final, se decidió que la destitución fuera antes. Es una pena que se haya ido de mal humor y diciendo mentiras. La relación, al final, fue violenta, se refugió en acusaciones personales y querellas, pues él verá... Ojalá siga trabajando en la junta y aporte toda la experiencia que tiene.

—¿Quién es su candidato?

—José Luis Acosta. Creo que es muy bueno que haya un presidente de perfil bajo. Es un hombre joven y con una personalidad dúctil, lo cual no quiere decir que se deje manejar, sino que sabe escuchar, que no es un Narciso. Al tiempo, creo que no se dejará utilizar como una marineta. Pero, dicho esto, debo incidir en que Sastrón es un hombre preparado, que conoce muy bien el proceso de Arteria (gestora de la faraónica red de teatros y sedes ideada en 2003 por Bautista).... Teddy hizo operaciones de mucho riesgo que salieron mal y el problema es que la mala gestión no tiene responsabilidades penales. Ahora, debemos pagar cien millones de euros de deuda, cien millones que son horas de trabajo, de esfuerzo, horas de canciones y de creación.

—Siguen teniendo un grave problema de comunicación con la opinión pública.

—Sí, es cierto, pero es que la gente sólo piensa en los millonarios, en los de la ceja, y esos son una minoría. Verá, hemos realizado un estudio y la realidad es que el 40% de los socios de la Sgae vive por debajo del umbral de la pobreza. El músico y el escritor normal vive de manera muy modesta y, además, siempre en el aire, con gran incertidumbre.

—Se habla mucho de las editoriales de televisión, de que hay gente que se está haciendo rica a costa de esta figura.

—En realidad, el problema es que el negocio de la música se ha movido a las televisiones. Aprovechando un reglamento creado por Teddy Bautista, se juega con los horarios de las televisiones a través de esa figura de la que usted habla, las editoriales de televisión, que no son otra cosa que empresas creadas por las propias cadenas para mediar entre los compositores y ellas mismas. Al final, el 50% del dinero, revierte de nuevo en las televisiones. Este problema ya surgió en otros países y se ha solucionado. Aquí también pasará. Lo importante es que no se generen mafias y todo sea transparente.

—¿Cuáles son las prioridades?

—En cuanto a la música, las editoriales de televisión. Hay que darle cobijo en los estatutos con una figura jurídica clara. Además, hay que recuperar a un sector importante, los guionistas. Una de las cosas que provocó Bautista fue la huida de un gran número de ellos. Llevamos un año negociando la reunificanción con Dama —Derechos de Autor de Medios Audiovisuales— y estamos a punto de conseguirlo.

—Aparte de su labor al frente de la Sgae ¿en qué proyectos está embarcado?

—Yo siempre estoy haciendo algo. Si no tienes cuatro o cinco proyectos en marcha, estás perdido. Ahora voy a estrenar una película dirigida por Antonio del Real, El clavo de oro, un thriller. Además, estoy ultimando una nueva obra de teatro.

—¿Algún reestreno?

—Pues acaban de estrenar en Edimburgo la reposición de Tejas verdes y ahora está a punto de estrenarse en Londres.

—¿Quién la dirige esta vez?

—Robert Shaw.

—Será un éxito total, como la vez anterior.

—Eso espero. La vez anterior, en el 2004, se colgó el cartel de ‘no hay entradas’ para toda la temporada. La verdad es que la directora hizo un trabajo maravilloso. Shaw ha hecho un montaje nuevo, con una visión más política, más militante. La versión anterior apelaba más a los sentimientos. Así que, en cuanto pueda me escaparé a Londres.

—¿Qué futuro le ve al teatro? ¿Debe recrearse para sobrevivir?

—Aunque le parezca una tontería, creo que tiene mucho futuro porque tiene su parte el directo, que es insustituible. El cine, en cambio, con el mercado online, irá perdiendo peso y se limitará a las grandes superproducciones y a las cintas en internet. Sin embargo, el teatro es artesanía y, por lo tanto, es insustituible. Creo, además, que las salas que vaya dejando el cine serán ocupando por el teatro. Hemos perdido un 30% de audiencia, pero sobrevivimos y enseguida comenzaremos a ver la salida.

—No sé si sabe que el Gobierno tiene la intención de vender el teatro Emperador. ¿Alguna vez se representaron obras suyas en esta emblemática sala?

—Pues tengo la peculiaridad de que siendo un autor de León no se ha representado nada mío en León en los últimos treinta años. La última vez fue en los años ochenta. Por lo visto, a juicio de la derecha leonesa soy un terrorista verbal. Siempre me han considerado una persona poco integrable en el sistema. Lo que me plantea sobre el Emperador no es un problema de León, es un problema global en España, un país en el que no existe tejido social de artes escénicas. Ahí donde había algo que valía la pena, ha sido asumido por el Estado. El teatro está profundamente estatalizado; el 80% del tejido teatral es público. Por eso, ahora con la crisis, con los recortes, hay un funcionario que inmediatamente tacha un proyecto que, como el del Emperador, podía ser interesante y audaz.

tracking