‘El Brujo’ ve necesario despertar ante una realidad de «ambición y poder»
Más de 7.000 espectadores han asistido al festival de teatro ‘Olmedo clásico’.

Imagen de archivo de Rafael Álvarez en una de sus actuaciones teatrales.
El actor Rafael Álvarez ‘El Brujo’ echó el telón ayer a los diez días del Olmedo clásico, con un Lazarillo con el que, según explica, busca la complicidad del público y le invita a «despertar» ante una realidad en la que «la ambición y el poder están a la orden del día».
‘El Brujo’ sostiene, en una entrevista que «ahora hay una crisis muy dura» pero «no» cree que «haya más corrupción que antes, sino que ahora hay más información, más sensacionalismo y más morbo comercial».
«La corrupción ha existido siempre, pero ahora se hace pública constantemente. Ahora se critica incluso a los reyes, mientras que antes sólo pensar en hacerlo ya parecía que estabas blasfemando», reflexiona poco antes de bajar hoy el telón a los diez días de programación del festival Olmedo clásico.
Y lo hizo con la obra El lazarillo, en la que la picaresca de un niño para sobrevivir es la gran protagonista, «pero no es un reflejo social, sino que es literaria, para hacer reír a la gente, ya que la verdadera picaresca la ejercían los nobles», recuerda.
El público «verá una pieza que lleva ya veinte años de éxito por España y en el extranjero, en una versión de Fernando Fernán Gómez que llega al público, con el que siempre busco esa complicidad para hacer más viva la actuación», recordó .
«Una de las claves para que entren en la obra es leer el texto de El Lazarillo desde una perspectiva actual, para que se vea con una mirada perspicaz y penetrante, en una invitación a despertar de las creencias rígidas y de las versiones inertes de la realidad», añadía ayer Rafael Álvarez .
Y todo ello en clave de humor porque, en opinión del actor andaluz, «la gente ahora tiene más ganas de reír y, si consigues esa sonrisa en los primeros cinco minutos de actuación, su predisposición a disfrutar durante hora y media y a olvidarse de todo es del cien por cien».
Son ya varios los años en los que «El Brujo» se encarga de echar el telón al festival Olmedo Clásico, que ha cumplido su octava edición y que ha atraído a un numeroso público, ávido de actuaciones teatrales, entre las que se han incluido La dama duende, de Calderón de la Barca, o Julio César, de William Shakespeare.
Para el actor es «importante» que sigan contando con él «porque en los certámenes de teatro clásico se suman los espectadores» que son fieles a su trabajo y eso «es muy gratificante».
Aunque Álvarez asegura que «no echa de menos» ninguna de las dos disciplinas artísticas asegura que ha «querido dedicar el esfuerzo y la energía al teatro», puesto que es lo que realmente le llena, afirmó.
‘El Brujo’ tiene por delante «muchos proyectos y muchas ideas», que seguirán «su línea» y esa impronta personal que deja en cada trabajo, pero que prefiere guardar en secreto «hasta que asomen la cabeza».
Es el último personaje de un festival que este año ha contado con un congreso internacional en el que se han dado cita más de 150 expertos para debatir sobre el patrimonio del teatro clásico nacional, y que ha puesto en escena diez espectáculos, a los que han acudido cerca de 7.000 espectadores, según confirmaron fuentes de la organización del festival.