Un retablo rococó junto al Esla
La iglesia de Cubillas de Rueda cuenta ya con sus tres retablos restaurados, el último, una valiosa obra barroca dedicada a San Antonio Abad y a Santa Lucía.

El retablo lateral de la iglesia, recién restaurado, con sus tallas destacadas.
Los vecinos de Cubillas de Rueda asistieron ayer a la inauguración de la restauración de uno de los retablos de su iglesia. Tras las recuperaciones del retablo de Nuestra Señora en el año 2007 y del retablo mayor en el 2010, acaban de concluir los trabajos de rehabilitación en el retablo colateral del templo parroquial. Así, el restaurador Marcos Cachaldora Rodríguez ha dado por concluida la intervención en el retablo colateral de tres calles y un solo cuerpo realizado para la nave sur de la iglesia, cuyo programa iconográfico desarrolla escenas alusivas a San Antonio Abad y Santa Lucía.
Los trabajos de restauración efectuados en este retablo se pueden resumir en dos bloques principales: por un lado, la intervención efectuada en el soporte y, por otro, todas las fases encaminadas a la recuperación de la película pictórica que lo recubre.
En lo que se refiere al soporte, se han efectuado trabajos de consolidación estructural en piezas desensambladas o sueltas, realizando carpintería nueva en todas aquellas zonas donde faltaban piezas o bien las roturas se presentaban irreversibles —reconstrucción de molduras, nueva tapa de la mesa del altar, florones decorativos, reconstrucción del entablamento y columnas nuevas para el ático—. Esta parte de la intervención es discernible y el espectador puede distinguir en todo momento las piezas añadidas de las originales.
Los tratamientos en la policromía se han desarrollado en las siguientes fases: consolidación, limpieza, estucado, reintegración cromática y protección final.
La labor de documentación realizada por el historiador del Arte Jorge Martínez Montero ha permitido adscribir la obra al estilo rococó, entre los años 1777 y 1787, siendo uno de los pocos retablos conservados de esta época, similar al que proyectara Lorenzo Iván de Linio para el célebre monasterio de Villaverde de Sandoval.
El coste de la restauración ha sido de 7.502 euros, que ha contado con una subvención de la Diputación del León a través del Instituto Leonés de Cultura de 3.500 euros; el resto del dinero lo ha conseguido el párroco Calixto Sánchez a través de diversas donaciones y aportaciones de los vecinos.