Astorga se decanta por la verdad
El Festival de Cine de la capital maragata se inclina hacia el documental en una edición en la que Karra Elejalde fue el mejor actor y donde se rindió homenaje a Carlos Iglesias.
Imagen de familia con los galardonados, organizadores y representantes de instituciones colaboradoras en el festival.
No es que Astorga quiera compararse con Venecia, que cada una tiene sus encantos y dimensiones, pero lo cierto es que la ciudad maragata ha participado también, y de forma natural y espontánea, del curioso cambio de paradigma que está experimentando el cine a nivel mundial. Porque si en la pasada edición de la Mostra se alzaba triunfante Sacro Gra , película sobre la carretera de circunvalación que rodea Roma y el submundo humano que en ella sobrevive, en la entrega de premios del XVI Festival de Cine Ciudad de Astorga, celebrada ayer, levantaron estatuillas con el familiar búho gaudiniano varios directores de documentales, entre ellos los ganadores del primer y el tercer premios.
Una «sintonía global», como la calificó Luis Miguel Alonso Guadalupe, director del certamen, «hacia otro tipo de cine», que vuelve a reafirmar el interés de esta convocatoria: aunque relativamente humilde en sus planteamientos, por Astorga pasan cada año todas las novedades del cortometraje nacional, con sus inquietudes y tendencias, amén de constituir un buen escaparate de difusión cultural, con cine clásico, singulares rarezas y exposiciones.
Alonso Guadalupe remarcó el éxito de público registrado en la presente edición de una cita «ya plenamente consolidada» y, sea por la cada vez mayor afición al séptimo arte, sea porque la crisis mueve a la ciudadanía hacia una oferta más cercana, el realizador astorgano destacó la amplia afluencia en todos los pases, «sobre todo de un público joven, pero en un grado creciente perteneciente también a edades más elevadas, lo cual es una buena noticia porque indica que ese lenguaje cinematográfico está siendo asimilado y hecho suyo por los mayores».
Entre Nielsen y Panero
Las conferencias sobre Leopoldo Panero y la huella leonesa en América fueron también masivamente escuchadas, y hasta el cine mudo —con los filmes de la danesa Asta Nielsen— tuvo seguidores. «No queremos olvidarnos de estas joyas que merecen ser paladeadas con tiempo; los títulos de Nielsen, por ejemplo, sorprenden por su lenguaje de extrema actualidad», recordó Guadalupe.
En cuanto a los galardones entregados ayer, el jurado decidió conceder el primer premio del certamen a Daniel Suberviola por El hombre que estaba allí , la historia del extraordinario periodista andaluz Manuel Chaves Nogales (1897-1944), testigo tanto de la España fratricida del 36 como de la Rusia bolchevique, la Italia fascista, la Alemania nazi, un París agonizante o el Londres envuelto en llamas de la Segunda Guerra Mundial. El segundo fue para Efímera (2013), de Diego Modino, mientras el tercero acabó en manos del santanderino Marcos Fernández Aldaco por el cortometraje documental En brazos de la luz , sobre el poco conocido pintor Enrique Gran. También durante la gala se entregó el Premio de Honor al conocido actor y director Carlos Iglesias —muy vinculado a la zona, pues pasa temporadas en Chana de Somoza—, de quien se proyectó su nueva película Dos francos, cuarenta pesetas .
Además, la presencia leonesa fue muy remarcable con Ancestral Delicatessen , del berciano Gabriel Folgado, premio al Mejor Documental rodado en Castilla y León (fue grabado en los castañales de Toreno) y en los galardones especiales Re-cortados brillaron Killrats , delirante y muy cuidada western-zombie rodada en San Román de la Vega; y Placeres olvidados , de Alberto Díaz, que recupera y ensalza la gastronomía maragata. Y eso sin contar el guiño del autoestopista camino de Ponferrada en Loco con ballesta , que le valió al conocido actor Karra Elejalde ( Alas de mariposa , Vacas , Acción mutante ) el premio al Mejor Actor, en una gala ágil y amena.
Y hoy, a las 20.00 horas en el Museo Romano, buena ocasión para conocer las películas ganadoras gracias al pase especial.