Diario de León

El San Froilán de los ‘rapacines’

Emma S. Varela convierte en libro infantil la tradicional leyenda leonesa que hizo de un lobo fiel ayudante del santo en la construcción de la ermita que lleva su nombre .

Publicado por
e. gancedo | león
León

Creado:

Actualizado:

«No es que los niños desconozcan la leyenda de San Froilán, que era lo que yo sospechaba; es que muchos mayores tampoco saben de qué va el tema. Cogerse el día de fiesta, sí, pero saber algo sobre el santo... eso ya es más difícil». Lo dice Emma S. Varela, autora que parece haber encontrado un ‘filón’ en la traslación de leyendas y costumbres leonesas a un lenguaje accesible, didáctico y divertido para el público infantil: primero fue Leonino , protagonizado por aquel topo que destruía por la noche lo que durante el día elevaban los constructores de la Catedral, y a éste le siguió Sara y el ramo leonés , sobre ese colorista elemento tan popularmente navideño en nuestras comarcas.

Ahora, su nueva obra es Froilán y el lobo , un librito publicado por la editorial Lobo Sapiens que recrea para el lector la historia del fiero cánido domesticado por el santo de nacimiento lucense y de obispalía leonesa. Varela recuerda que, en la leyenda popular, el lobo se come el asno de San Froilán y éste le impone la penitencia de ayudarlo y de portar unas alforjas con sus enseres. En Froilán y el lobo , el santo más bien emplea su astucia para conseguir que la alimaña le ayude a erigir esa ermita de vértigo que aún hoy se aúpa a los empinados riscos cercanos a la guapa aldea de Valdorria. «Froilán le pregunta al lobo que si quiere conseguir «muchas bolas brillantes y aros de oro» y la fiera, creyendo que le habla de un tesoro, se afana en el transporte de materiales hasta aquello picachos en plena montaña leonesa, las hoces de Los Argüellos. «Al final, las bolas resultan ser avellanas y los aros, rosquillas», desvela esta joven autora de literatura infantil, proponiendo así una sugerente explicación a las avellanas que tradicionalmente se reparten y consumen en la romería del santo y a las deliciosas rosquillas de San Froilán, tan típicas de estos días. Y con esos trabajos quedó el lobo perdonado, redimido... y escarmentado.

Emma S. Varela hizo ver, además, la singularidad de las ilustraciones que acompañan al texto, obra de Leticia Ámez. «Llaman mucho la atención porque son de tipo cubista, y la gente se pregunta, ¿por qué el cubismo en un libro sobre San Froilán? Pues es un guiño al estilo de Subirachs, el creador de las esculturas del santuario de La Virgen del Camino, entre ellas la efigie de San Froilán de la puerta del templo, la costumbre sabida es tocarle la nariz al santo y tirarle de las orejas al lobo».

La obra, que contiene un cuadernillo con actividades de plástica, comprensión lectora, redacción y conocimiento del medio, se presenta el próximo viernes a las 19.00 horas en la biblioteca de La Virgen del Camino.

tracking