Diario de León

Quique González músico

«Este disco es como reencontrarme con colegas que llevaba tiempo sin ver»

En ‘Delantera mítica, obra completa’, González muestra toda la evolución de sus canciones desde el garrapateo inicial al estudio de grabación. Orfebre del sonido, este sábado entonará en León muchas de ellas.

El cantautor Quique González (Madrid, 1973).

El cantautor Quique González (Madrid, 1973).

Publicado por
e. gancedo | león
León

Creado:

Actualizado:

Será por el timbre de su voz, claro pero ligeramente rasposo, beso de lengua de gato, trago de bourbon que carraspea al final, el caso es que cuando uno escucha canciones de Quique González siempre se lo imagina en un bar de carretera apurando el trago —puede ser Buenos Aires, puede ser Antequera—, malherido de amores, rumiando una despedida o preparando un encuentro. «Algo de eso hay...», sonríe la voz de este músico madileño, tan reservado y prudente en persona como vibrante en concierto, un estajanovista del sonido con nueve intensos discos en su haber —todos mensaje, vivencia y emoción— y que este sábado presenta en el Espacio Vías de León (22.00, 21 euros), el último de ellos, de glorioso nombre, Delantera mítica .

—¿Cómo le está sentando esta gira, tan extensa?

—Pues disfrutando mucho, la verdad. Tengo una nueva banda con la que he conectado muy bien, hemos trabajado un montón y ya somos un poco familia... que es lo que tiene que ser una banda, por otro lado. Una especie de animal que se mueve, que está vivo.

—Es curiosa la vida del músico en gira: una mezcla de goce y trabajo que no se suele dar en otras profesiones...

—Sí, y es verdad que estamos trabajando muy, muy duro. Viajando, moviéndonos, ensayando... al final te acostumbras a estar el día entero en movimiento. Pero claro, todo esto lo he vivido desde abajo y con mucha pasión, ha sido un proceso largo, progresivo... lo que pasa es que ahora se hace en condiciones más dignas, y lo disfruto más.

—Sus comienzos fueron difíciles, como los de tantos. ¿Hubo en su carrera algún momento de esos en los que está uno a punto de arrojar la toalla?

—Mmm... no llegué a ese extremo. Pero sí, hay momentos en los que ves tu trabajo como algo tan inestable, ves que es tan difícil sacar las cosas adelante... pero no me planteé dejarlo porque nunca he perdido la ilusión. El día que pierda la ilusión, el día que no tenga nada que contar, o que haga canciones que no van a ningún lado... el día que sienta eso, lo dejaré.

—Supongo que mucha gente que está empezando se le acercará, le pedirá consejo...

—Sobre todo les digo que en este oficio se premia la resistencia. Hay grupos que hacen cosas que están muy bien, sacan un disco y... cuando ven que no pasa nada (que es lo normal), lo dejan, y ese es el fallo. Lo raro es que ese primer disco alcance el éxito, eso le pasa a poca gente... ¡No se dan cuenta de que ese primer disco no es una meta, sino el comienzo del camino!

—Hay músicos que no experimentan, que no sufren, todo ese camino, que de repente, ¡paf!, son los números uno.

—Pero esa gente, los que no van poco a poco, no suelen desarrollar carreras duraderas, porque es como que te toque la lotería, no puedes esperar que te toque todos los años...

—A muchos seguidores les transmites la imagen de un tipo con una chupa de cuero polvorienta y metido en problemas en plena Ruta 66...

—(risas) Pues a ver, la imagen es real... pero no todo el rato. Sobre todo en lo que respecta a la Ruta 66, casi mejor pongamos una carretera de aquí. Pero sí, me encanta conducir, sí, he tenido que viajar muchísimo a lo largo de mi carrera... y sí, me gusta meterme en líos.

—¿Cuál es su filón personal, de dónde extrae el material para sus temas?

—Esa materia prima eres tú mismo, escribes con tus vivencias, con tu visión, con el tipo de detalles que captas ahí afuera. Este oficio tiene algo de francotirador, de observador, de escucha policial. El asunto es que algo te emocione, que desees profundizar en las alegrías o miserias que hay a tu alrededor.

—El de ‘Delantera mítica’, ¿es un Quique diferente?

—Es que, desde que empecé, yo creo que no he dado grandes bandazos, que he mantenido una línea... la que yo quería. No me he movido mucho, porque en realidad uno escribe sobre cuatro o cinco grandes cosas... en este disco, por ejemplo, el tema central es la amistad. También habla de la muerte, de Dios, de los ídolos, pero en esta gira siento como que me he reencontrado con colegas a los que llevaba tiempo sin ver.

—¿Es consciente de la cantidad de gente a la que ha emocionado, acompañado mientras conduce, o hecho llorar?

—Soy consciente pero desde mi posición como fan de la música, yo he aprendido a amar la música de esa misma manera. Y claro está, llegar a la gente de esa forma... ese es el gran regalo de esta profesión.

—Ha ‘saltado’ varias veces de las grandes compañías al bando independiente. ¿Cuál sería la situación más deseable?

—Lo más deseable sería vivir en un sitio donde ya desde pequeños nos inculcaran el valor de la música, y donde se fomentara una buena red de salas y estudios. Pero la industria, en España, ha visto más dinero que otra cosa, fue a por resultados rápidos y así, encima, no dejaba crecer a los grupos nuevos. Por eso la cosa ahora se ha puesto muy complicada y no tengo ni idea de por dónde saldrá.... la industria está en vías de extinción, y si no lo está es por sus catálogos, unos catálogos que a veces se remontan a 50 años.

tracking