León vuelve a perder el título de ‘Ciudad Literaria’, que gana Cracovia
El Ayuntamiento cierra la web Centro del Libro y reduce los proyectos literarios.

El vestíbulo del Musac se quedó pequeño hace cuatro años para acoger la entrega del premio Leteo a Paul Auster, demostración de la sed literaria de los leoneses.
León ha vuelto a perder el título de Ciudad Literaria, esta vez frente a la candidatura de Cracovia, que se impuso como ganadora el pasado 21 de octubre. La oportunidad ha pasado de largo una vez más, si bien la suerte no suele venir si no se la conjura, otra forma de decir que, sí, hay que rogar a Dios, pero sin dejar de dar con el mazo. La crisis se ha convertido en una coartada utilizada por todos y, como no podría ser de otra manera, la cultura ha sido la primera víctima.
El escaparate con el que el Ayuntamiento mostraba al mundo su perfil de candidato, la web centro del libro, lleva cerrado varios meses sin que nadie haya querido explicar la razón. El concejal de Cultura, Juan Pablo García Valadés, ha asegurado que se pondrá en marcha pronto, si bien no ha podido precisar cuándo será. Asimismo, asegura que el propio proceso en la Unesco se ha parado por falta de presupuestos, y que en cuanto se ponga en marcha, León volverá a presentar la documentación. Sin embargo, en la web de la Unesco aparece que las candidaturas para el próximo año habrán de ser presentadas en el mes de noviembre.
Y es que el Ayuntamiento ha reducido casi a cero las actividades literarias en una ciudad cuyos escritores reciben casi de manera anual premios de carácter nacional, una ciudad con tres académicos en la RAE, un Cervantes y expertos de todas las universidades del mundo ‘empeñados’ en desentrañar el secreto de la ‘literatura leonesa’. Sin embargo, los escasos proyectos que siguen vivos en la ciudad han perdido el apoyo municipal. Ejemplos reveladores son los premios Leteo, cuya pervivencia se debe al tesón de los integrantes del club y a la ayuda prestada por la Fundación Monteleón y Paradores, el González de Lama —cuyo plazo anual de convocatoria para el año 2013 finalizó el pasado mes de julio sin que se produjera la publicación—, o la mediocridad con la que se celebró la última feria del libro. En este último caso, el Ayuntamiento dejó pasar una subvención de 90.000 euros del Ministerio de Cultura, invirtiendo tan sólo tres mil euros en la celebración. «No le correspondía al Ayuntamiento», se justificaba el jueves el concejal, que añadía, sacudiéndose la responsabilidad, que la feria no depende del Ayuntamiento sino de los libreros. «En todas las ciudades excepto en Valladolid es así», precisaba. Y es que mientras la cita pucelana contó con firmas como Luis Mateo Díez, Soledad Puértolas, Luis Landero, Ángeles Caso, Luis Landero o Juan Manuel de Prada, León tuvo que conformarse con Carmen Lomana (cita programada por la Concejalía de Educación), Luis del Val o Sánchez Adalid.
Juan Pablo García Valadés asegura que el Ayuntamiento ya ha comenzado a diseñar nuevas actividades para poder presentarse a la competición de la Unesco, si bien se niega a informar acerca de cuáles serán. «En breve lo comunicaremos», aseguró, adelantando tan sólo que tendrá mucho que ver con las acciones realizadas este verano en la cripta de Cascalerías.
Mientras llega, las actividades literarias en León parten en su gran mayoría de la acción ciudadana. Es el caso del Ágora de la Poesía que se celebra ante San Marcos o de las jam sessions poéticas.
La concejala socialista, Evelia Fernández, lamenta la actitud popular y recuerda que al fin del premio González de Lama y al «ninguneo» a los premios Leteo hay que unir el hecho de que el edil Valadés no acude a casi ningún acto literario que se celebra en la ciudad. «El otro día, la conferencia de Julio Llamazares estaba a tope, pero el concejal no estaba», lamenta Fernández que, no obstante, tampoco fue capaz de lograr el título para León.
Y es que la ciudad ha dejado pasar varios trenes. Fuentes de toda solvencia, han asegurado a DIARIO DE LEÓN que durante el mandato socialista el Gobierno propuso al Ayuntamiento utilizar la antigua sede del Procurador como Casa de la Literatura Leonesa. El centro serviría, entre otras cosas, para acoger manuscritos y originales de los literatos de León. Sin embargo, el plan se descartó a favor de alojar en el edificio una sede de la mujer. Al final, ni una cosa ni la otra. Nada.
Ante este ‘bombardeo’, Cracovia continúa invirtiendo para convertirse en referencia literaria mundial. Dispone de algunas de las mejores editoriales europeas, cafés literarios y librerías históricas. Además, acoge eventos de traducción e interpretación, congresos en los que participan expertos y escritores de todo el mundo y numerosos premios literarios. Asismismo, es el hogar del Instituto del Libro, que promueve la literatura en polaco en todo el mundo.