Un portal de Internet recoge más de cien vivencias de ancianos
Episodios estremecedores de la Guerra Civil o la venta de unas trenzas para poder comer en Uzbekistán son algunas de las más de cien vivencias personales históricas que ha recogido la web Cuentos de viejos , creada en Barcelona para conservar la memoria colectiva a través de historias reales.
A Ysabel Santamaría la Guerra Civil le pilló con 7 años, cuando vio «horrorizada» un avión alemán incendiado y un soldado saltando en paracaídas a las afueras de Bilbao mientras ella se agarraba «a las piernas de mi padre y no le dejaba moverse de allí porque estaba aterrorizada». Con 20 años, Roser Rosés «ya había dado casi la vuelta al mundo», de Barcelona a Leningrado, hasta Taskent (Uzbekistán), donde las trenzas que le cortaron al huir de la España en guerra le sirvieron «para poder comer un día».
Santamaría y Rosés explicaron estas vicisitudes, que son sólo dos de los más de cien Cuentos de viejos , relatos de personas mayores que narran anécdotas personales de su infancia conectadas a hechos históricos y que forman parte de una extensa red mundial. Un pueblo bereber durante la independencia de Argelia, el México rural después de la revolución, el inicio de El Bogotazo, la vida de una niña que se crió en un circo por Latinoamérica o el viaje de huida de una familia judía belga hacia los Pirineos franceses son otras de las historias recogidas.