Diario de León

León tiene 35 castillos ‘fantasma’

La Junta sólo incluye en el catalágo BIC de la comunidad la mitad de los palacios y fortalezas leoneses.

Verónica Viñas
León

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La mitad de los castillos leoneses no existe y no sólo porque la mayoría esté en ruinas. De los 70 palacios y fortificaciones de la provincia, 35 son ‘fantasmas’. No hay ni rastro de ellos en el Catálogo de Bienes de Interés Cultural colgado en la web de la Consejería de Cultura. Los investigadores leoneses David Gustavo López y José Luis Arias Díez quisieron enmendar la enorme ‘laguna’ en el inventario oficial y presentaron un escrito el 4 de septiembre al jefe del servicio territorial de Cultura de León, Jesús Courel.

López y Arias tienen claro que, conforme al decreto de 22 de abril de 1949, todos los castillos, «cualquiera que sea su estado de ruina», se consideran de Interés Cultural, pero creen importante que además se les dé visibilidad en el catálogo de la Junta. «Es el primer documento de consulta tanto para estudios y trabajos de carácter cultural como para análisis de inmuebles y elementos protegidos en estudios de impacto ambiental previos a proyectos de infraestructuras que pudieran causar daño en los mismos», justifican.

Tras cinco meses de silencio administrativo, los dos historiadores no se rinden. Han entregado al mismo departamento un escrito idéntico, donde corrigen un catálogo que «sin ningún criterio», dicen, incluye fortalezas de las que no queda ni una piedra y, por el contrario, olvida otras que conservan gran parte de sus estructuras. Es el caso del castillo de Sarracín, que no consta en el catálogo de la Junta y, al que, sin embargo, le concedió recientemente 45.000 euros de urgencia para evitar su inminente desplome.

La Dirección General de Patrimonio, para explicar las deficiencias resta valor a su propio inventario: «La web de la Junta de Castilla y León tiene un carácter informativo y no exhaustivo,  y sus catálogos de BIC recogen, ante todo, aquellos bienes culturales que ostentan una declaración expresa y singular. Por lo que se refiere a colecciones de bienes con declaraciones genéricas, figuran además aquellos bienes cuya caracterización es conocida suficientemente por los servicios técnicos de la administración». De lo que parece deducirse que sólo están los más ‘sonados’, así como la falta de información con la que trabajan los servicios técnicos.

Gustavo López y Arias Díez no se limitan a enumerar los 35 castillos leoneses que Patrimonio ha condenado al ‘limbo’, sino que en el escrito remitido a la Junta incluyen una ficha con la historia, características y estado de conservación de cada uno de ellos. Pese a todo, en respuesta escrita a este periódico, Patrimonio, tras agradecer la aportación de datos de los investigadores leoneses, aclara que no por ello «deben incorporarse a un catálogo oficial, que garantiza –salvo errores puntuales- la información sobre aquellos BIC que han sido objeto de un expediente y declaración singularizada». Finalmente, concluyen las mismas fuentes que analizarán la información y «se incorporará, en todo o en parte, y cuando proceda, a la página web».

Castillos de papel

David Gustavo López y José Luis Arias Díez sostienen que el catálogo de BIC «no parece haber seguido ningún criterio determinado, siendo la selección arbitraria». Así, el castillo de Alba, el de Montuerto, el de Mena o el de Aviados no ‘cuentan’ para el departamento que dirige Alicia García. Lo curioso es que de los 35 que sí constan en la web de Patrimonio algunos sólo existen en libros y documentos, pero no queda ni una huella física de ellos, mientras catorce que no aparecen mantienen en pie gran parte de su armazón.

La situación extrema de muchos palacios y fortalezas hace temer que, como en el caso de Sarracín, no soporten muchos inviernos. El catálogo de BIC incluye el castillo de Lusío (Oencia), ya desaparecido y la Torre de Canseco (Cármenes), cuyo grado de ruina no es inferior al que padece la Torre de Babia o los castillos de Mena y Monteagudo, que los investigadores leoneses quieren añadir al inventario.

«Tampoco puede decirse que los castillos incluidos en el catálogo de BIC sean aquellos en los que, por su importancia, se han realizado o están previstas obras de consolidación o de restauración, pues para ejemplo ahí está el de Cea, que precisa una actuación inmediata para evitar su desplome, o los de Benal, Alcuetas y Villapadierna», alegan los citados investigadores leoneses. Un castillo que sí aparece en la lista de la Junta es el de León, que fue presidio durante décadas y actualmente es la sede del Archivo Provincial. La antigua cárcel medieval destinada a prisión de nobles se convirtió en cárcel de presos comunes en 1862, hasta que fue abandonada en 1962. El emblemático castillo de Montuerto, que algunos autores identifican con el castillo de Arbolio, construido por Alfonso III en la línea defensiva del Reino Astur-Leonés, tampoco consta en la web de la Junta. Los vestigios de este bastión del siglo X están a punto de hundirse por completo. Resulta llamativo que la ruta senderista que discurre a sus pies esté señalizada con paneles en buena parte sufragados por la Junta y que, al mismo tiempo, se haya olvidado por completo el edificio en sí.

Otro castillo excluido del inventario es el de Aviados, que fue residencia ocasional de la reina Urraca.

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