Diario de León
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Opinión | Rosa Belonte

Una vez vistos los estratosféricos datos de audiencia de La Voz Kids , una se siente más liberada. Una vez que 4.835.000 de espectadores estaban disfrutando el estreno (26,7% de ‘share’), el reparo es menor si a una no le gusta este espectáculo. ¿Pero cómo me va a gustar un niño que se llama Kerman y canta ‘Campanera’ acompañado de un acordeón que también toca él? O sí me gusta, no sé, porque era tan loco. O ese momento en que a una niña (Yudit, no Judith) vestida con un escote palabra de honor se le baja este a la barriga al salir corriendo hacia sus padres después de cantar ‘Esa cobardía’ como si hubiera salido de una cueva del Sacromonte. La Voz Kids es lo mismo que La Voz pero con una mayor sensación de estar viendo monos de feria: los niños y los ‘coaches’, claro, que no defraudan. Ahora Bisbal, con camiseta de Popeye (antes fue de Batman), dice mucho «qué guay» o «qué chulo». Y está todo el rato haciendo notar que tiene los pelos de punta y la piel de gallina. También parece haber perfeccionado el gesto de estar a punto de tocar el botón y darse la vuelta pero no hacerlo. Hace de Meryl Streep en Los puentes de Madison cuando va a abrir el coche para irse con Clint Eastwood pero no lo abre. Rechina un poco eso de ‘kids’ cuando a muchos les da por cantes aflamencados. Lógico si tenemos en cuenta que la cantera está en Canal Sur. En Menuda noche , lo de Juan y Medio. A varios de los cantantes ya los habíamos visto ahí. Más pequeños. Así, a los gemelos o a David. No al primero, el de la coleta, el que se arrancó por Camarón, que sí era sangre nueva en la tele. Más sorprendente que lo bien que canten los chiquillos que vimos (y lo bien que pronuncian el inglés) es que hayan llamado 10.000 para participar en el programa. De esos han quedado 45 para formar tres equipos. La Voz Kids es uno de esos programas en los que se pone en marcha el ‘prodigiómetro’, el ‘ay, que te como’ y el ‘qué vergüenza me está dando’. Un programa con niños para mayores. A esas horas, ya me dirán.

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