Tertulianos que roncan
Crítica de televisión yolanda veiga
Por una vez, la noticia deportiva de la semana no tiene que ver con el Barça ni con el Real Madrid. Bueno con el Barça sí, pero de refilón.
El titular futbolero es que un periodista deportivo se quedó dormido el otro día durante una tertulia en la radio. Estaban con la resaca del encuentro de semifinal de Copa entre Real Sociedad y Barcelona, como si hubiera mucho que analizar en un partido donde uno gana y otro pierde.
El caso es que entre el barullo que siempre se monta entre los futboleros se empezaron a escuchar unos ronquidos. Lo primero era identificar al autor entre el guirigay: «Yo no soy». «Yo tampoco, yo puedo hablar, bla, bla bla ¿eh?» (sic), se iban disculpando los tertulianos, como temerosos de ser pillados en falta (eso es que ellos también han echado alguna vez una cabezadita). «Qué vergüenza me está dando. Que se me duerman los oyentes a esta hora, todavía. Pero que se me duerman los tertulianos...», se disculpaba el presentador. Mientras, los demás trataban de consensuar cómo darle un escarmiento al infractor. Uno propuso llamarle al móvil y otro que le gritaran «todos a la vez»... pero al final se desperezó solito. En su defensa decir que ya era medianoche y no son horas de tertulia.
Lo más llamativo, en todo caso, no es que un periodista se duerma hablando de fútbol. Lo raro es que no ocurra más a menudo, con lo pesados que se ponen algunos. En casa ocurre en ocasiones, lo de quedarse dormido mientras hablan los Manolos o Pedrerol, o los del Tiki Taka , o los que sean (es que son tantos...). Uno se mete entre pecho y espalda un cocido viendo las noticias. Luego te endiñan quince minutos de anuncios y un bloque de deportes más largo que el propio informativo. Aunque los periodistas suelen ser tipos gritones y bullangueros, empiezan con la retahíla de siempre: que si Messi, que si Cristiano... y acaban aburriendo a cualquiera.
En la tele al menos te ponen imágenes y eso ayuda. Claro que si uno no es un fanático merengue o culé se aburre igualmente, pero es más difícil que caiga preso del sueño. Pero eso mismo por la radio y a medianoche... El fútbol es un deporte de masas, sí, pero también aburre soberanamente a unos pocos.