Un destape para los príncipes
Felipe y Letizia se interesaron ayer por las galerías Helga de Alvear y Javier López.

Imagen de la instalación ‘Congress Topless’.
Los Príncipes de Asturias inauguraron ayer una nueva edición de Arco, dedicada este año a Finlandia como país invitado, y han hecho un amplio recorrido por una veintena de galerías en las que han mostrado su interés por conocer las últimas tendencias del arte contemporáneo en todo tipo de formatos. «Muy bien, fantástica», ha comentado don Felipe tras casi dos horas de intenso recorrido por el recinto cuando se le ha preguntado por la impresión que a él y a doña Letizia les había causado esta 33 feria del arte contemporáneo, que hoy abre sus puertas al público hasta el próximo domingo.
La sala Kaj Forsblom, una de las más importantes de Finlandia, con estrechos vínculos con Mallorca y presente un año más en Madrid, ha abierto el recorrido de los Príncipes, que han contemplado sus piezas a la venta entre la expectación de los visitantes. Las galerías Javier López y Helga de Alvear han sido dos paradas más en su trayecto hasta Ed Tyler Nahem, de Nueva York, donde el embajador de los EEUU en España, James Costos, ha recibido a los Príncipes de Asturias en compañía del responsable del espacio.
Congress Topless , una instalación del francés Yann Leto en la que cinco veces al día dos bailarinas se alternan para realizar un espectáculo de striptease, fue una de las ‘piezas’ más visitadas de la feria. La instalación, presidida por un luminoso rosa, es una reflexión sobre el papel de la clase política y en qué se ha convertido el Parlamento, según Nacho Ruiz, de la galería murciana T20.
Tápies y Picasso
Costos, a quien don Felipe y doña Letizia conocen bien, especialmente desde que les acompañó en su viaje oficial de noviembre pasado a California y Florida, conversó con ellos ante las obras ofertadas, entre ellas dos de Antonio Saura y Antoni Tapiès. Una colorista tabla del artista callejero Keith Haring, fallecido en 1990 y actualmente valorada en un millón de euros, centró las explicaciones del galerista a los Príncipes, que a pocos metros tenían, en otra sala, un Picasso de 1922 titulado Compotier, bouteille et verre , con un precio de 1.250.000 euros.
Los artistas, como seres que habitan en el mundo real, no solo reflejan la belleza que les rodea, sino que a veces fijan su mirada en la distancia entre los políticos y sus representados, en los desahucios bancarios y en las políticas de personajes como Ángela Merkel. Basta darse una vuelta por la feria para darse cuenta de que todo lo que rodea a los creadores puede ser motivo de inspiración, ya sea crítica o en forma de elogio, aunque en la mayoría de las piezas de carácter político de la feria quienes mandan no suelen salir bien parados. Un ejemplo está en la galería catalana ADN, en la que el artista cubano Adrian Melis, que ha residido en España, plantea una alegoría con su obra Ovación en la que los diputados aparecen, en una secuencia interminable de imágenes, aplaudiendo «absurdamente» distintas leyes «que van siendo derogadas por los gobiernos.