Crítica de televisión
El pasado de Alaska
Escribía aquí hace unos días que si hay un personaje que genera pocas disensiones y que lo mismo gusta a rojos que a azules, a jóvenes que ancianos es Alaska. La de los Pegamoides, la de Dinarama, la de Mario.
Ha conseguido ser respetada en todo foro al que es invitada. Y esto es complicado, sobre todo en televisión, donde cualquier excusa es buena para montar una polémica y si es a costa del diferente mejor que mejor.
No siempre Alaska recibió tal pleitesía. Lo comprobamos hace unos días en una entrevista que le hizo Cayetana Guillén Cuervo en Atención obras, a donde acudió a promocionar el programa que ha estrenado en La 2 junto a Coronas y el show que presentará en breve en Madrid y Barcelona.
En el transcurso de la charla pudimos ver imágenes de la cantante participando en espacios emblemáticos como La clave o Estudio abierto, a los que asistió en los comienzos de los años 80. Alaska acababa de llegar a España, se la conocía por su grupo de música y se la señalaba como representante de la movida, un movimiento que ha sido venerado al cabo del tiempo pero que en la época se observaba con recelo y no se le presuponía ninguna trascendencia.
La cantante era convocada a la televisión no porque su música interesase demasiado, sino principalmente por su aspecto físico, considerado estrafalario, que lo asociaban con aptitudes y formas de vida radicales y antisociales.
En Atención obras vimos cómo José María Íñigo no disimulaba su asombro ante la estética de su invitada y no se cortaba a la hora de tratarla como a una friki. «La cabeza es un panorama», afirmaba refiriéndose a sus llamativos tintes.
Marujita Díaz, ya presente en los platós por aquel entonces, le preguntaba con incredulidad «¿tú te encuentras mona?». La misma Alaska le reconocía a Cayetana que se sintió incómoda y que no había sido tratada correctamente.
Qué bien traídos están a veces los archivos de TVE para desmitificar etapas y personajes. Cualquier tiempo pasado no fue tan diferente aunque a menudo tendamos a idealizarlo.