MÚSICA
El DJ leonés que cautivó a Gloria Gaynor
Miguel Serra pasa de pinchar ante miles de personas a trabajar con el productor de Shakira y Ricky Martin .

El disc-jockey y productor Miguel Serra o 'losupastar', su nombre artístico, en la mesa de mezclas del Glam Theatre.
Pocas sensaciones pueden compararse con la de ofrecer una cuidada selección musical para nada menos que 10.000 personas reunidas en una larga playa portuguesa, pero la satisfacción es todavía mayor cuando parte de esa música la ha elaborado uno mismo. Miguel Serra, DJ y productor leonés, ha experimentado esa evolución y el balance, por el momento, le está resultando muy satisfactorio: no sólo ha ‘pinchado’ en los mejores locales del mundo sino que últimamente han solicitado su colaboración grandes de la música como Gloria Gaynor o Juan Belmonte, el productor de Cher, Shakira, Ricky Martin o Mónica Naranjo, entre otros.
Y todo ello con un cuartel general establecido —sin discusión— en la capital leonesa. De aquí no lo mueve nadie.
Serra nació en Oporto en 1969, de padre español y madre portuguesa, y desde los cinco años vive en León. Aunque ningún miembro de su familia se dedicaba profesionalmente a la música, ésta sonaba de continuo en una casa en la que tampoco faltaba el piano, y esa banda sonora de fondo se le metió irremediablemente bajo la piel. Con diez años ya compraba discos de funky y música negra, y como sus amigos, quería ser policía o astronauta, «pero además de eso soñaba con hacer música». A los 16, y aprovechando que un tío suyo trabajaba en un pub leonés —el David Dustan, cerca de la antigua Facultad de Veterinaria, de los primeros que hubo en la ciudad—, comenzó a pinchar allí. «Ahora puedes conseguir todo tipo de música en Internet, pero entonces la tenías que comprar, me acuerdo de aquellos maleteros que iban vendiendo discos; uno en concreto, de Los Ángeles, viajaba a Madrid, a Barcelona, a Ibiza... y a León, tenía mucha fama la calidad de la música que se escuchaba aquí», comenta. Y ejemplifica: «Sin ir más lejos, La Estrella llegó a ser la mejor discoteca de toda Europa».
De Ibiza a Nueva York
Se trataba de comprar a esos curiosos profesionales o de acudir a las tiendas de discos, antaño tan frecuentes (y tan añoradas por Serra), donde el trato era personalizado, «sabían qué novedades te podían gustar y te las ofrecían», además de permitir «que pasaras a lo mejor toda una tarde escuchándolas». Andando el tiempo, aquella pasión se convirtió en trabajo concienzudo y viajero, y no sólo como discjockey, también como mánager de DJ. Miguel Serra, es decir, Iosupastar, su alias artístico en solitario (también es 2 Brothers of Soul y Ibiza Corporation), ha pinchado en los emblemas ibicencos (Pachá, Privilege, Divino), en Barcelona y toda la costa mediterránea, en Portugal, donde es también muy conocido, y hasta en Nueva York.
«Yo creo que todos los DJ, en el fondo, quieren acabar haciendo música», confiesa Serra, cuyas sesiones son actualmente un referente en el Glam Theatre de León, y en su caso se lanzó a la tarea hace cerca de diez años. Ha producido temas tanto en solitario como junto a su paisano Rubén Álvarez, y con éxito. Sus temas han sido incluidos en recopilatorios junto a las estrellas del género David Guetta, Bob Sinclar y Roger Sánchez, y su I Can’t Help Myself hizo volverse loca a la gente de Pachá (allí pinchaba todos los veranos, también en su exclusiva Funky Room ). «Yo pensé que exageraban hasta que lo comprobé personalmente ante 5.000 personas. Fue increíble». Pero su mayor orgullo reside en comprobar cómo artistas a quienes veneraba de joven se ponían en contacto con él para que elaborase nuevas versiones de sus temas. Así, la mítica Gloria Gaynor (cuyos discos compraba de pequeño) con All The Man That I Need ; los ingleses Right Said Fred (famosos por I’m Too Sexy , y otras); The Kitten and The Hip, el grupo de Ashley Slater; Freak Power y para Juan Belmonte, ganador de tres Premios Grammy. Con todos ha sacado discos en los que da nueva vida a sus canciones, imprimiéndole su propio sello.
«Todo el mundo me pregunta por qué sigo viviendo en León. Pues porque esta calidad de vida no la tienes en ningún sitio... y porque hoy, estando en tu casa, estás en el mundo».