El ciclo ‘Sonidos de primavera’ sigue con un dúo de música barroca
Antonino & Cinia acoge mañana a los virtuosos Enrike Solinís y David Jiménez .

Imagen de los músicos Enrike Solinís y David Jiménez, que actúan en Cerezales del Condado.
Continúa el ciclo musical de la Fundación Antonino & Cinia titulado Sonidos de Primavera. Esta vez será mañana sábado y estará protagonizado por Enrike Solinís y David Jiménez ‘Chupete’. Ambos interpretarán piezas de Gaspar Sanz, Herrikoia, G. Kapsberger, J. S. Bach, F. Tárrega, S. de Murzia y D. Scarlatti.
Destacan los integrantes del conjunto musical que el movimiento historicista de recuperación de la música barroca de la segunda mitad del siglo XX, tomó como su primera tarea limpiar sus interpretaciones de las subjetividades y adherencias espurias que, como pátina sobre un cuadro de Velázquez, se habían acumulado durante el siglo XIX. Sus defensores hallaron la solución en el retorno a la objetividad y la literalidad de los documentos y, en la medida de lo posible y conocido, en la recuperación de las tradiciones interpretativas anteriores a la Revolución Francesa. Pero siendo, al cabo, músicos de conservatorio educados en el paradigma decimonónico, heredaron de los románticos un respeto reverencial a lo escrito y al compositor, observado éste como mito que nos vigila desde el Olimpo del canon. Ese respeto (que los separaba irremisiblemente de los autores del Barroco, todos ellos al tiempo creadores e intérpretes), unido a una mentalidad científica de restaurador de arte con pánico a alterar el material original —no en vano gran parte de ellos fueron musicólogos—, llenó el purismo barroco de clichés y prohibiciones, y le impidió sin embargo recuperar el verdadero modus operandi del músico-compositor de la época: éste era bien consciente de que la partitura escrita apenas suponía un pequeño porcentaje de la obra artística final y de que los hábitos interpretativos, las técnicas propias de cada instrumento y la creatividad del músico práctico son los que harían sonar de verdad un escrito que era poco más que un boceto.
Los prejuicios extramusicales han moldeado sobremanera el mundo musical europeo, tanto en el aspecto educativo como en el interpretativo. Añade que el momento actual de anacronismo musical surgido del auge de músicas del pasado tendría que llevar a preguntar si lo extemporáneo de esta situación, tiene en el quehacer del músico práctico su argumento principal, un músico «cultivado» pero que aboga por la expresión como meta. «Así sí lograremos dar vida a esos bocetos en papel, muchos geniales, todos lejanos al mundo musical real: del mundo de las seguridades científicas del musicólogo al de las relativas pero apasionantes verdades artísticas hay un camino que sólo el músico creativo puede recorrer», subrayan.
Lugar: iglesia parroquial de Cerezales del Condado.
Hora: Mañana, a las 20.00.