Rogelio Blanco se pone a la vanguardia de los derechos literarios
El leonés será nombrado en mayo presidente de la Asociación Colegial de Escritores .

El escritor, filósofo y profesor leonés, Rogelio Blanco, en una imagen de archivo.
El escritor leonés Rogelio Blanco, ex director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, será proclamado el próximo cinco de mayo presidente de la Asociación Colegial de Escritors, una plataforma que reúne a más de cuatro mil escritores y traductores.
La de Rogelio Blanco es la única candidatura para un puesto que quedó vacante con el fallecimiento del poeta Félix Grande. Intelectuales de la talla de Mario Vargas Llosa, Luis Goytisolo y Andrés Sorel han tenido la responsabilidad que ahora comprometerá al leonés. «Me he sentido muy halagado porque la Junta directiva me apoya de manera unánime», destaca Blanco, que tiene claro cuáles deben ser los puntos sobre los que vertebre su trabajo en la asociación.
Entre todos ellos, por supuesto, la defensa de los derechos intelectuales de los autores, una lucha sin la que, antes o después, la creación desaparecerá. Pero es que para Rogelio Blanco la puesta en valor del resultado del trabajo cultural no beneficia tan sólo al propio creador, sino que extiende su proyección a toda la sociedad. «Hay que poner en marcha estudios profundos que pongan en valor la cultura», destaca el filósofo, que recuerda cómo, de manera invariable, todos los gobiernos, sean del signo que sean, han ayudado a los sectores que entran en crisis. «Eso ocurre con la agricultura o la ganadería, por poner un ejemplo y, sin embargo, no ocurre lo mismo con la cultura, y eso que su aportación al PIB es superior», revela. Rogelio Blanco considera que los derechos de autor no sólo deben ser defendidos sino que han de ponerse las bases para ayudar a los escritores a poder seguir viviendo de su trabajo. Así, se refiere a la posibilidad de poner en marcha algunas de las medidas que ya han sido aprobadas con éxito en otros países. A modo de ejemplo, cita el caso de Francia, donde los escritores reciben un porcentaje por cada libro cuyos derechos de autor ya han vencido.
Abrir vínculos
Asimismo, se refiere a la necesidad de abrir vínculos con Europa y América. «Vengo a trabajar», asegura. Y es que la dilatada labor de Rogelio Blanco, tanto personal como al frente de la Dirección General del Libro, le servirá para potenciar un sector que no vive sus mejores momentos. El leonés impulsó desde su cargo la recuperación de valiosos archivos y enriqueció las bibliotecas públicas. «Si los ministerios de Cultura hubieran tenido durante todos los gobiernos de la democracia el peso que se merece, tendríamos una industria importante y hoy no sería una simple secretaría de estado», lamenta.
La asociación colegial de escritores realizó su último congreso en León. Fue en el año 2008 y a él asistieron, entre otras personalidades, Fernando Savater, Victorino Polo, Fernando Martínez Laínez, Fernando Marías, Jesús Hilario Tundidor, Juan Madrid, Antonio Gómez Rufo, Manuel de Lope y Tomás Val. Además, este seminario, que tuvo como leit motiv Pensamiento y literatura, contó con la presencia del añorado José Luis Sampedro. Se contaba con la presencia del premio Nobel José Saramago, que finalmente no pudo asistir por problemas de salud.
La presidencia de la ACE conlleva la presidencia de Cedro durante al menos dos años, una oportunidad que Rogelio Blanco no desaprovechará. No hay que obviar el hecho de que el Centro Español de Derechos Reprográficos cuenta actualmente con 22.123 socios: 20.205 autores y 1.918 editoriales, lo que suppone una gran plataforma para abrir conciencias respecto al empobrecimiento que suponen las copias y descargas ilegales.