Diario de León

La iglesia de Farballes es cochera

Junto con el puente de Villahibiera ingresa en la Lista Roja, que lidera esta provincia.

Puente Blanco de Villahibiera, rodeado de vegetación.

Puente Blanco de Villahibiera, rodeado de vegetación.

Verónica Viñas
León

Creado:

Actualizado:

La iglesia de Farballes ha acabo siendo cochera. Y el Puente Blanco de Villahibiera, cuyas piedras se han reutilizado en todas las casas de la localidad, se cae a pedazos. Ambas construcciones están ya en la Lista Roja, con lo que son ya quince los monumentos leoneses que han ingresado en esta nómina que elabora la asociación Hispania Nostra, cuya finalidad es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del Patrimonio Cultural Español.

La iglesia parroquial de San Vicente Mártir, en Farballes (Valdevimbre), erigida en el siglo XVI, ha sufrido los estragos del tiempo y el abandono. Construida con un material tan endeble como el adobe, los muros se encuentran muy desgastados.

A la ausencia de restauraciones hay que sumar el expolio de piezas y la falta de vigilancia, debido despoblación de una localidad que apenas tiene vecinos los meses de verano. La web de Hispania Nostra destaca el hecho de que se utilice para guardar vehículos y alerta del riesgo de «pérdida del edificio, ayudada por el abandono del mismo y la acción de la vegetación, con desgaste continuado de sus muros por las inclemencias del tiempo».

La iglesia de Farballes, rodeada por una vieja alambrera, conserva parte de la espadaña y «aún se puede observar una especie de rosetón realizado con los ladrillos en forma decorativa, mientras que del resto de la nave de la iglesia apenas queda la pared de la derecha».

Historia turbulenta

El llamado Puente Blanco, construido en el siglo XVIII por los propios vecinos de Villahibiera, es una auténtica ruina. Nació ‘muerto’. Se erigió para unir las localidades de Cifuentes y Villahibiera, separadas por el río Esla. Pero, curiosamente, nunca sirvió para este propósito. Cuando se concluyó la obra, el río varió su curso tras una riada. Edificado con sillares perfectamente escuadrados y unidos entre sí por argamasa de color blanco —de ahí el nombre del puente—, ha servido de ‘cantera’ para la construcción de la mayoría de las casas de la localidad. Este hecho y la naturaleza, que se ha ido adueñando de un puente que no cruza ningún río, han ido degradando una construcción que también puede tener los días contados.

«Lamentablemente ha desaparecido una gran parte del recubrimiento, quedando al descubierto su núcleo de tierra, cascotes y mortero de cal. También han desaparecido los petos. Las claves se muestran en la rasante alomada del puente ya que de ella ha desaparecido también todo rastro del pavimento», según explica Hispania Nostra en su web.

Actualmente, León es la provincia con más edificios históricos y yacimientos en un ránking que revela el desprecio por el Patrimonio, su abandono y la falta de inversiones en construcciones, en muchos casos, únicas.

La Lista Roja incluye ya 29 monumentos leoneses. Los 600 kilómetros de canales romanos de La Cabrera, la calzada romana del Esla, la ermita gótica de Santa Catalina, en Cabrera de Almanza y los mosaicos romanos de Los Villares están entre las últimas incorporaciones.

tracking