doble actuación
Beatriz Rico: «Para mí León significa salir de la rutina»
Canta mañana con Be Rock y el viernes actúa en ‘Mejor viuda que mal casada’ en el Gran Café.

Beatriz Rico actúa por partida doble en León: en concierto con su grupo Be Rock —mañana, a las 22.30 horas—; y con su obra de teatro Mejor viuda que mal casada — el viernes, a las 23.00 horas—. Las dos actuaciones son en el Gran Café.
Cumple a la perfección el clásico asturleonés: gijonesa que de pequeña viene a secarse a Valencia de don Juan. Así pasó muchos de sus veranos de la infancia y adolescencia hasta que el gusanillo artístico le llevó a Madrid. Y ahora puede decirse que ha conseguido algo que también soñaba de pequeña: subirse a un escenario y cantar y no dejar de ser actriz. Actuará con Be Rock, una formación rockera en la que da rienda suelta a su pasión musical, con canciones propias y versiones. Y al día siguiente, en su faceta más conocida, la de actriz, con su obra de teatro Mejor viuda que mal casada, un monólogo que califica de «picantón», pero que no deja de ser más que un reflejo de la vida misma. Humor corrosivo en un texto que surge, y crece, de una idea original de Juanjo Múgica. Beatriz Rico, la actriz rockera, y sportinguista, tiene un hijo de 13 años, y acaba de estrenar en el pasado festival de Málaga Las hijas de Danao, y después del verano verá la luz otro filme en el que participa titulado Fuera de foco. Pero su éxito ahora es un monólogo arrollador, titulado Mejor viuda que mal casada. El éxito se lo anticipó Gabino Diego.
—Tiene una conexión leonesa que recuerda con cariño, ¿verdad?
—Sí, veraneaba en Valencia de don Juan. Y al primer campamento que fui de pequeña fue a La Bañeza.
Para alguien de Gijón, León suele ser un lugar cercano. Para mi León significa verano, disfrutar, salir de la rutina, actividades, los amigos, excursiones... La verdad es que tengo una visión bastante idílica de vuestra tierra y por eso me apetece pasar por allí dos días y encima que sea trabajando con mis dos espectáculos.
—Como ya estuvo hace poco en el Fraguel Rock, ¿qué pasa, que le gusta el público leonés? ¿Le reciben bien los leoneses?
—Estuve y me trataron muy bien, con mucho cariño. La verdad es que aunque perdí aquel contacto de los veranos de pequeña, sí que tengo amigos. Incluso mi fotógrafo, Gus Geijo, es de León. Te puedo decir, como anécdota, que ya de pequeña tenía una imagen de los leoneses que me recordaba a los asturianos. Por accesibles, amistosos... Y ahora, de mayor, lo confirmo. Eso de gallegos y asturianos, primos hermanos, tiene que incluir también a los de León.
—Usted a cambio de tanto piropo, dejará dos espectáculos. ¿Cómo lleva ese sobreesfuerzo?
—Con Mejor viuda que mal casada llevo ya dos años de gira, y seis meses que estuve en el Gran Vía de Madrid, más otra gira antes. El espectáculo ha ido creciendo, haciéndose, y gusta a la gente. Y en estos momentos tener algo así no puede darme ninguna pereza. Me siento afortunada, aunque no pare y esté mucho tiempo fuera de casa. Y que nadie se escandalice que esto es un espectáculo muy picantón. Pero la gente sale encantada, incluso los hombres, que son los que peor parados salen...
—¿Y con Be Rock?
—Es mi grupo, y un concierto que empezamos a hacer Guss Martín y yo en acústico, y pronto dijimos: esto hay que darle toda la fuerza del rock. Tocamos canciones propias y versiones superconocidas. En un año hemos dado 45 conciertos. Y nos lo pasamos muy bien porque el rock and roll es actitud, un modo de vida. Tenemos energías.
—Usted que ha hecho tele, teatro, cine... esta versión de Beatriz Rico rockera sorprende un poco...
—A los que me conocen, no. No les sorprendió. Es más, ¡creo que mi madre estaba temiéndoselo! Por eso cuando se lo dije no se sorprendió mucho. Siempre quise hacerlo. Las cosas llegan cuando tienen que llegar.
—¿Y puede con todo, todos los días, en todos los sitios?
—Los actores decimos que podemos con todo y a veces no es cierto. Porque somos como los demás. Como me gusta mucho, procuro dormir todo lo que puedo. En los viajes voy durmiendo mientras los demás conducen. Pero estoy muy agradecida de tener trabajo en unos tiempos tan duros como estos.
—¿Con ‘Mejor viuda que mal casada’ va a competir con Gabino Diego o Nancho Novo, dos especialistas en monólogos para toda la vida...?
—El mío se parece más al de Gabino. Trabajando con él fue el que me dijo: «Haz un monólogo, y cuenta las cosas como me las estás contando en el camerino. Ya verás cómo vas a gustar». Hago casi cincuenta personajes... Y si la gente se ríe merece la pena todo.