Literatura y cine
Y Castorina venció a la vida
La Fundación Antonino & Cinia presenta mañana la película ‘Un pasado sin lágrimas’.

Imágenes de las distintas secuencias del largometraje.
«Tengo un grito golpeando/ en el pecho dolorido/Es ola que busca playa/ es vida que busca olvido...»
Hay ocasiones en las que el dolor es una manera de ganarle la partida a la vida. Sí, a la vida, porque no hay manera de vencer a la muerte. Castorina lo hizo y esos versos, con los que expresó el dolor ante la despedida, son uno de los movimientos de la sinfonía artística que mañana presenta la Fundación Antonino & Cinia en Cerezales del Condado. Realizado por Jesús Palmero y Amando Casado, el largometraje toma su título de los versos que Gamoneda le dedicó: Un pasado sin lágrimas , un nombre imposible, un oxímoron con el que Castorina demuestra que hay personas únicas, capaces de superar las desdichas o, como en su caso, usarlas como palanca para seguir creando. Senén García, Marifé Santiago, Tadanori Yamaguchi, Amancio González, Roberto Castrillo y, por supuesto, su amigo, Antonio Gamoneda. Todos ellos se han unido para rendir tributo a la mujer y a la creadora, una de las más prolíficas y geniales de España, la última representante de la escultura figurativa de la segunda mitad del siglo XX.
La película es un recorrido a través de la pasión artística y vital de Castorina y el sendero es una pieza musical creada por Senén García que se va ajustando a los ‘tempos’ emocionales marcados por la obra: la pasión escultórica, los recuerdos de infancia, la muerte del hijo... la aflición de Castorina es uno de los momentos más intensos de la partitura, una composición que Senén García titula simplemente Carta . Y es que el largometraje presenta por primera vez al gran público los dibujos que Castorina dibujaba para enfrentarse a los últimos días junto a su hijo. «Al final, lo hacía de manera compulsiva», destaca Jesús Palmero, que asegura que se trata de uno de los momentos más sentidos y dramáticos de toda la película.
Dolor creativo
Sin embargo, el argumentario del filme no está escrito desde la derrota. Habría sido una traición al espíritu de su protagonista. Más bien al contrario, Palmero y Casado han querido demostrar de qué manera la artista se sirvió de todo ese dolor para convertirlo en potencia creativa, como una terapia que da sentido a su vida.
«Me gusta reconocer a Castorina como descendiente del espíritu de Ruth, la espigadora, capaz de recoger todo lo que los demás tiran». La escritora Marifé Santiago es una de las voces que aparecen en el largometraje. Sus palabras reflejan la lucha de una mujer para la que —defiende— «las piedras del camino se convierten en huellas, en una antigua manera de vivir». Santiago Bolaños sostiene que la vida está siempre en todos sus fragmentos, y que resulta vano tratar de deshechar aquellos que consideramos inútiles. «De sus piedras, de sus cantos rodados, de esa materia pobre nacen maternidades, haciéndonos ver que la vida fluye, que está incluso cuando no nos detenemos a respirarla».
Creadora de albas/labradora del aire/escultora del tiempo...