Belbel, el filósofo que hizo historia en el teatro
Hace casi treinta años, el dramaturgo catalán Sergi Belbel renunció a la carrera de Filología porque prefería «ser un escritor que hiciera historia, en vez de un académico que la enseñara». El tiempo acabó dándole la razón. Hoy, Sergi Belbel i Coslada (Terrassa, 1963) es uno de los autores contemporáneos más destacados de la escena española y sus obras han sido traducidas a una veintena de idiomas. Con apenas 21 años, Belbel conoció al dramaturgo y director José Sanchis Sinisterra (Valencia, 1940). Fue un encuentro revelador que cambió su vida. Y el teatro, que hasta entonces sólo había sido un pasatiempo, se transformó en su pasión. Un año después, una compañera de la universidad, que hoy es su esposa, le animó a presentarse al premio Marqués de Bradomín para Autores Jóvenes. Concurrían 96 obras, algunas de autores consolidados. Minimal show, de Belbel, fue la ganadora y Sanchis puso a su disposición su grupo para que la montara. Julio Murillo, un catedrático de Filología francesa que le estaba dirigiendo la tesis, le hizo entonces la que Belbel define como «la pregunta de su vida»: «¿Tú que prefieres, estudiar a los demás o que los demás te estudien a ti?». Ese día, su pasión se transformó también en su profesión. «Cuando ves tus obras en otros países, en otros idiomas, te das cuenta de que conectan igual con el espectador».