‘Sin pantalones’, de Pedro Trapiello
«No hay peor asiento en el mundo ni más torturante que el portabultos de una bicicleta sin albardilla almohadillando… sus hierros mortifican las ingles o los muslos de tal modo, que acaban haciendo llaga o rozadura si la tortura se recrea sobre una carretera sin asfaltar y el trecho es largo...»