Diario de León

Un leonés en la taiga del tigre

La Fundación Cerezales envía al fotógrafo Álvaro Laiz al extremo oriente ruso para seguir las huellas del tigre siberiano y documentar los vínculos con los humanos.

El fotógrafo leonés Álvaro Laiz, que participa en un original proyecto financiado por la Fundación Cerezales.

El fotógrafo leonés Álvaro Laiz, que participa en un original proyecto financiado por la Fundación Cerezales.

Verónica Viñas
León

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Sus imágenes tienen alma. El fotógrafo leonés Álvaro Laiz, que lleva años retratando a los olvidados, denunciando la situación de las mujeres en África, de los niños-soldado en Uganda, de los estragos del sida y poniendo rostro a la injusticia, tiene una nueva misión en el extremo oriente ruso. La Fundación Cerezales ha decidido enviarle a un lugar, la taiga, donde no hay testigos.

Gracias a la financiación de la fundación de Cerezales del Condado Laiz podrá pasar dos meses tras las huellas del Tigre de Amur y documentar los vínculos de este gran felino con los humanos en su lucha por la supervivencia.

Laiz se convertirá en corresponsal de la Fundación Cerezales, en cuya web colgará semanalmente sus avances en la taiga. El público tendrá acceso a material multimedia casi ‘en directo’ y será partícipe de sus experiencias a lo largo de las distintas fases del proyecto. A la búsqueda del material en Rusia seguirá una exposición en la nueva sede de la fundación que se está construyendo en Cerezales, así como un taller de fotografía documental dirigido por el propio Laiz. El proyecto, como todas las grandes ideas, surgió por casualidad. Laiz sólo tuvo que leer la crónica del explorador Vladímir Arseniév Dersu Uzala, una historia espléndidamente llevada al cine por Akira Kurosawa, así como un reciente estudio de revista Science de la Universidad de Stanford que nos situaba en el umbral de la mayor extinción masiva desde la época de los dinosaurios. Y está causada por el ser humano.

Para Dersu Uzala la naturaleza estaba llena de voces y de espíritus necesarios para mantener el equilibrio, mientras que Arseniév tan sólo veía recursos con los que servirse a sí mismo y a su gobierno.

El artista leonés es uno de los escasos freelance que ha conseguido vivir de un trabajo cada vez menos reconocido y peor pagado. Su secreto: suerte y trabajo. Su serie titulada Planes de futuro le valió ser finalista del Premio PhotoEspaña Valores Humanos. Niños mutilados, mujeres convertidas en esclavas sexuales... Laiz habló con ellos, con los supervivientes. Les fotografió en una pared en la que cada uno tenía que escribir lo que había perdido. Ahora el fotógrafo leonés irá ‘a la caza’ del tigre siberiano.

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